La Feria de Ciencias Gizmodo 2026 premia a la Colaboración DESI por sus grandes avances en lo que se conocen sobre cómo comenzó, evolucionó y seguirá creciendo el universo.
La pregunta
¿Cuál es la naturaleza de la expansión de nuestro universo, y qué rol tiene la energía oscura?
El resultado
A medida que se avanza en el mapa del universo, menos certezas hay en cuanto a la verdadera naturaleza de la energía oscura, la fuerza que se dice impulsa la expansión del universo. En abril de este año el instrumento DESI (Dark Energy Spectroscopic Instrument) concluyó su primer estudio de cinco años y el resultado es el mapa 3D del universo, el más grande en alta resolución. Cubre más de 47 millones de galaxias y cuásares, y 20 millones de estrellas a lo largo de 11 mil millones de años de historia cósmica. Eso también representa seis veces la cantidad de datos de todas las mediciones anteriores en conjunto.

“Al mirar las galaxias, cada vez más alejadas de nosotros, lo que hacemos es mirar atrás en el tiempo, el tiempo que le lleva a la luz llegar hasta nosotros desde esas galaxias distantes”, explicó Will Percival, uno de los voceros del DESI y astrofísico de la Universidad de Waterloo de Canadá. “Por eso al estudiar una galaxia se puede construir la historia del universo; podemos ir sumando rebanadas que nos muestran cómo era el universo en sus diferentes épocas”.
En los próximos meses y años los cosmólogos van a analizar los datos para comparar las observaciones con los modelos teóricos. En particular van a estudiar la validez de la constante cosmológica, lambda (Λ), que afirma que la expansión del universo se está acelerando, idea aceptada en general y que el DESI inesperadamente está contradiciendo.
Por qué se hizo
En 1998 los astrónomos que estudiaban las supernovas distantes hallaron evidencia de que el universo se estaba expandiendo cada vez más rápido. Pero la cantidad de variables y ecuaciones con que contaba la ciencia en ese momento no alcanzaba para demostrarlo. Si el universo tenía una fuerza gravitacional y materia regular, su evolución se determinaría por lo rápido que se expandía la materia y por la influencia de la gravedad que lo mantenía todo en su lugar, explicó Percival.

“Para esa aceleración de la expansión necesitas que haya algo más en el universo, ya sea una fuerza o un nuevo campo escalar”, añadió. “Lo llamamos energía oscura, pero nombrar algo no te dice en realidad qué es ese algo”.
Allí entra el DESI. Con información sobre millones y millones de galaxias, los astrónomos pueden llevar a cabo toda clase de pruebas cosmológicas utilizando los datos que la Colaboración DESI publica tras procesarla. No se trata de una investigación que se haga de la noche a la mañana. Después de todo, las preguntas tienen que ver con el nacimiento del universo, su crecimiento y tal vez lo más importante, cómo será su final.
El porqué del premio
El DESI no es el primer instrumento que se dedica a estudiar la energía oscura. De hecho, los miembros del DESI como Percival y Klaus Honscheid, científico de la colaboración, tienen mucha experiencia trabajando con proyectos similares, que incluyen a los antecesores del DESI.
Pero por cierto, eso representa el ingenio de los científicos, tanto en la forma en que se armó el proyecto como en lo que se ha logrado en tan poco tiempo.
El DESI está instalado sobre el telescopio Mayall de 4 metros en el Observatorio Nacional Kitt Peak de Arizona. El Mayall se inauguró en 1973 y considerando que cada vez los telescopios son más grandes (el espejo del Vera Rubin tiene 8,4 metros de ancho), tal vez no suene tan impactante. También está el viejo adagio de la física que afirma que más grande equivale a mejor. Pero este telescopio que la comunidad considera de avanzada era perfecto para la misión DESI, dijo Honscheid, físico de la Universidad Estatal de Ohio.
“Lo que hacemos es que tenemos 5.000 robots pequeñitos, no como los robots de la ciencia ficción, sino objetos del tamaño de un lápiz que controlas remotamente, y que tienen fibras ópticas en la punta”, explicó Honscheid. “Sabes por las imágenes dónde está determinada galaxia y mueves la punta de la fibra exactamente a esa ubicación. Lo haces con los 5.000, y luego avanzas a la siguiente exposición”.


Es por este nivel de precisión que el DESI logra lo que logra. Causó un impacto en la cosmología, incluso antes de terminar el estudio en abril. El análisis de los datos de sus tres primeros años no estaba en línea con el modelo estándar de la cosmología. Es decir que en lo que entendemos de la constante cosmológica podría faltar algo muy importante. Si es así, las consecuencias para la cosmología serán igual de catastróficas como lo serán de revolucionarias.
“Creo que todos esperaban que nuestros datos estuviesen en línea con este modelo. Por eso fue una sorpresa increíble analizar los datos y encontrar que coincidían con el modelo estándar, algo bueno, pero también vimos que se requerían parámetros que eran distintos a los que esperábamos”, recuerda Percival.
Ese hallazgo en particular no llega a cumplir con lo que estadísticamente se considera un descubrimiento significativo, según Honscheid. “Pero crea entusiasmo porque es un gran indicio”, aclaró.
Lo que vendrá
El instrumento sigue técnicamente en funcionamiento (el día anterior a su conversación con Gizmodo Honscheid tuvo que ocuparse de un fallo en el sistema de control de humedad, y el problema se resolvió rápidamente). Hoy el plan es hacer que el DESI estudie los cielos nocturnos hasta 2029, y luego comenzará la segunda parte que durará hasta 2035 aproximadamente. Habrá actualizaciones, pero el objetivo primario por ahora es mantener sus avanzadas capacidades, explicó Honscheid.
En cuanto al a investigación, los científicos todavía no han acabado con los datos de los primeros tres años de operación del DESI porque hay tanto para estudiar. Es, en parte, la razón por la que el DESI optó por ir publicando datos por etapas para abrir sus observaciones a la comunidad, porque incluso los datos parciales podrían ser de gran interés, dijo Percival. Después de todo, las preguntas que tienen los astrónomos son tantas como las estrellas que hay en el universo. Dicho esto, se sigue preparando la gran publicación de datos de los cinco años. Hay mucha codificación, muchas matemáticas y mucha ciencia hasta encontrar “la forma más sólida” para que las personas puedan explorar lo que les interesa.
“Solemos decir que tenemos lo analizado en el estudio y que utilizaremos los nuevos datos pero en ciertos aspectos los problemas que enfrentamos siguen siendo los mismos porque hay tantos datos que a veces hay cosas que se barrieron bajo la alfombra hace 10 o 15 años, y ahora tenemos que ocuparnos porque nuestro margen de error, antes pequeño, ahora se convirtió en algo importante”, dijo Percival.

“El problema de la energía oscura es interesante, grande y causa tanto entusiasmo que la humanidad ha desarrollado una gran cantidad de experimentos para poder investigarlo”, afirmó Percival. “Cuantos más experimentos tienes más formas diferentes habrá para medir la expansión acelerada y más puedes creer en los resultados. Está el Euclid, que nos brindará su primeros datos, y está el Roman que se lanzará este mes. Los humanos siempre hemos querido saber cuál es nuestro lugar en el universo”.
El equipo
El DESI informa que el experimento reúne a “más de 1.000 investigadores que incluyen a 350 estudiantes de doctorado, 200 de postdoctorados, y 150 estudiantes universitarios de más de 70 instituciones” de todo el mundo. La colaboración está bajo la órbita del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley del Departamento de Energía de EE.UU. La lista completa del equipo del DESI está aquí.
Puedes ver quiénes son todos los ganadores de la Feria de Ciencias Gizmodo 2026.