Durante décadas, el síndrome de fatiga crónica ha sido una de las enfermedades más incomprendidas de la medicina moderna. Sus síntomas debilitantes, combinados con la falta de marcadores claros, han contribuido a su infradiagnóstico y a la escasez de tratamientos eficaces. Ahora, el mayor estudio genético realizado hasta la fecha arroja nueva luz sobre esta patología y marca un antes y un después en su investigación.
Un estudio genético a una escala inédita
El trabajo, liderado por investigadores de Precision Life junto a la Brunel University of London y el Imperial College London, analizó datos genómicos de más de 10.500 personas con síndrome de fatiga crónica (SFC/EM). Utilizando la base de datos DecodeME y comparándola con información del UK Biobank, el equipo logró identificar 259 genes vinculados al riesgo de desarrollar la enfermedad.
Este número multiplica por seis los genes previamente asociados al SFC/EM, lo que supone un avance significativo en una patología caracterizada por el malestar post-esfuerzo, donde incluso actividades leves pueden provocar agotamiento prolongado.

Más allá de un solo gen: combinaciones que importan
A diferencia de estudios anteriores, que analizaban variantes genéticas de forma aislada, los investigadores adoptaron un enfoque más complejo. Examinaron combinaciones de variantes genéticas —polimorfismos de un solo nucleótido— y detectaron más de 22.000 agrupaciones relevantes.
Este enfoque permitió observar que cuanto mayor es el número de estas combinaciones en una persona, mayor es su probabilidad de desarrollar el síndrome. Posteriormente, estas variantes se asociaron a más de 2.300 genes, de los cuales 259 mostraron una relación especialmente sólida con la enfermedad.
Implicaciones para el tratamiento del síndrome
Actualmente, no existen tratamientos específicos para el SFC/EM. Los pacientes suelen recibir terapias sintomáticas y pautas para gestionar la energía diaria. Sin embargo, identificar genes con un peso claro en la enfermedad abre la puerta a nuevas estrategias terapéuticas.
Según los autores, estos resultados podrían acelerar tanto el desarrollo de fármacos dirigidos como la reutilización de medicamentos ya existentes, una vía especialmente prometedora en enfermedades complejas y multifactoriales.
Por mucho que duermas, te despiertas:
• Cansado
• Necesitar cafeína para funcionar.
• Desearía poder quedarme en la camaY no, NO eres simplemente "vago"…
Se llama “síndrome de fatiga crónica” y puede ARRUINARTE la VIDA.
Esto es lo que lo CAUSA y CÓMO solucionarlo para… pic.twitter.com/fHvYq6DCvB
— Alpha 𓇻 Prime (@AlphaPrimeA) October 26, 2025
El vínculo genético con el long covid
El estudio también analizó la relación entre el síndrome de fatiga crónica y el long covid. Ambos comparten síntomas clave y suelen aparecer tras una infección. Los investigadores detectaron que alrededor del 40% de los genes asociados al long covid también aparecen de forma consistente en pacientes con SFC/EM.
Aunque los métodos de análisis difieren entre ambos campos, este solapamiento sugiere una base biológica común que podría explicar por qué algunas personas desarrollan síntomas persistentes tras infecciones virales.
Un punto de inflexión en la investigación
Expertos independientes destacan que la magnitud del estudio aporta una credibilidad científica largamente reclamada por los pacientes. Comprender la base genética del síndrome no solo refuerza su reconocimiento como enfermedad biológica, sino que sienta las bases para un abordaje más preciso y personalizado.
El hallazgo no es una solución inmediata, pero sí un cambio de rumbo. Por primera vez, el síndrome de fatiga crónica empieza a tener un mapa genético claro, y con él, una nueva esperanza para millones de personas.
Fuente: Infobae.