El nuevo Porsche 911 Targa 2013 esconde un robot en su interior. Con solo tocar un botón, este asistente cobra vida, salta del maletero y hace desaparecer el techo de este convertible en unos pocos segundos. El proceso es tan elegante que podríamos verlo una y otra vez durante horas. Ahora lo ves. Ahora no lo ves.

El 911 Targa 2013 hereda el mismo sistema de techo convertible que el Porsche Targa de 1966, solo que en aquel modelo era el propietario del automóvil el que tenía que guardar el techo a mano.

En esta versión, un juego de brazos mecánicos levantan y apartan la luna trasera, mientras que otros dos se encargan de sujetar el tejado mediante unos carriles que solo son visibles durante el proceso. Probablemente la estructura no esté pensada para alcanzar velocidades tan altas como las de una carrocería no convertible, pero la solución es realmente elegante.