Se han dado a conocer las primeras imágenes de la nueva herramienta espacial que rastrea relámpagos, y muestran escenas que aterran. El satélite GOES-19 de la Administración Atmosférica y Oceánica Nacional empezó a probar su instrumento Geoestacionario de Mapeo de Relámpagos justo en el momento en que dos potentes huracanes consecutivos azotaban partes de los Estados Unidos.
La reciente adición a la familia del Satélite Ambiental Operacional Geoestacionario, GOES-19, tiene como fin monitorear todos los tipos de rayos, y aunque los que más conocemos son los que van de las nubes a la tierra, hay otros que ocurren en el cielo. A medida que se formaban los huracanes Helene y Milton, la NOAA y la NASA pudieron verlo todo con detalles y precisión sin precedentes, gracias al GLM. En su declaración, la NOAA dijo que los datos que en el futuro recoja el GOES-19 servirán para el desarrollo de nuevos modelos de análisis y predicción de tormentas. También podrán dirigir a los aviones a rutas más seguras ante la formación de tormentas, en particular sobre porciones de los océanos donde no hay cobertura de radar.
Cómo se forman los huracanes
En contraste con la devastación que hubo en tierra las imágenes del espacio son hermosas, y la filmación de ambos huracanes muestra que las tormentas se formaron de maneras diferentes. Las imágenes del 24 de septiembre muestran varias tormentas eléctricas que convergen, formando el huracán Helen, que azotó seis estados dos días después. En cambio, cuando empezó a formarse Milton, los relámpagos intensos, continuos se ven en el núcleo de la tormenta que llegó a huracán categoría 5 y causó daños muy serios en Florida.
Se trata de imágenes preliminares. El satélite fue lanzado en junio en un cohete pesado Falcon de SpaceX y está en período de prueba post-lanzamiento en que sus instrumentos y sistemas se preparan para operar plenamente. Es el cuarto y último en una serie de satélites que se empezaron a lanzar en 2016, y está diseñado para monitorear lluvia severa, tormentas de nieve, incendios, inundaciones, relámpagos, niebla densa y otros eventos climáticos. El satélite estará funcionando por completo en abril de 2025 y reemplazará a su predecesor GOES-16 como GOES-East. Orbita sobre el Meridiano Oeste 75, en tanto que el GOES-West orbita sobre el Meridiano Oeste 132. En medio está el Meridiano 100.
Aunque las imágenes del GOES-19 son fascinantes, habrá más imágenes avanzadas en el futuro porque la NASA y la NOAA trabajan en conjunto para desarrollar la próxima generación de satélites de monitoreo, que se llamará sistema Geoestacionario de Observaciones Extendidas (GeoXO). Estarán equipados con instrumentos todavía más avanzados para observar y trazar mapas de rayos, además de rastrear la calidad del aire, eventos climáticos extremos, profusión de algas en el océano, calidad del agua, derrames de petróleo y otros fenómenos.