Saltar al contenido
Ciencia

El plan de la NASA para salvar al Swift ha logrado una reparación del software que se requería

La ayuda va en camino.
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Una nave espacial que se envió para rescatar al telescopio de la NASA de morir en una bola de fuego tuvo problemas, y hasta parecía que ya no había esperanzas, hasta que los ingenieros lograron encontrar la forma de salvar a la nave espacial que va en camino a salvar a otra nave espacial.

La nave LINK es de servicio, desarrollada por Katalyst Space Technologies por contrato, y tuvo problemas con el control de altitud a finales de julio, por lo que había empezado a rotar y girar sin control. El control de pérdida de altitud puso en riesgo la capacidad de que lograra captar al Observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA para empujarlo a una órbita más elevada. Afortunadamente, parece que la compañía logró solucionar el problema.

Katalyst Space cargó una actualización del software de vuelo en la nave LINK, para estabilizarla y que así logre seguir en camino hacia el Swift, según comunicó la agencia espacial. El equipo de ingenieros seguirá monitoreando las operaciones de la nave espacial mientras dan inicio en los próximos días a una serie de encendidos y maniobras para poner a la LINK en órbita con el observatorio Swift.

Doble rescate

La nave LINK despegó el 3 de julio a bordo de un avión Lockheed L-1011 reformado, desde el atolón Kwajalein en el Pacífico sur. Luego la nave se lanzó al espacio desde una altitud de 12,2 km utilizando un cohete Northrop Grumman Pegasus XL.

La misión iba según lo planeado hasta que hubo una falla en tres ruedas de reacción de la LINK. Son las que controlan la orientación de la nave espacial y estabilizan su rotación utilizando motores eléctricos que controlan el impulso. Si bien la nave misma y otros sistemas funcionaban correctamente, esa falla hizo que la LINK diera tumbos estando en órbita, y las comunicaciones eran esporádicas.

Los ingenieros de Katalyst trabajaron contrarreloj para recuperar la nave a tiempo para el encuentro planeado con el observatorio Swift. Utilizaron los motores de plasma de la LINK para ralentizar la rotación, apuntando los propulsores en dirección opuesta a la tasa de rotación, según informó Ars Technica.

Cuando la nave espacial estaba ya en una configuración más estable los ingenieros pudieron cargar una actualización del software con nuevos algoritmos de control de altitud para mantener la estabilidad d ela nave utilizando los actuadores que quedaban, según dijo la NASA.

Mientras tanto, el equipo de la misión Swift también está trabajando para ralentizar el deterioro gradual del observatorio y este año la NASA suspendió toda la actividad científica a bordo del Swift esperando comprar tiempo hasta que la LINK logre encontrarse con el añoso satélite.

Resiste, Swift

La nave LINK tiene que empujar al Swift a una órbita más estable. Con eso la NASA espera evitar que el Swift sea atraído y descienda hasta tocar la atmósfera terrestre, incendiándose en el reingreso. Es decir que buscan extender la vida útil del observatorio.

Ese observatorio se lanzó hacia la baja órbita terrestre el 20 de noviembre de 2004 con el fin de estudiar las más potentes explosiones del cosmos, los estallidos de rayos gamma. A lo largo de su misión el Swift fue perdiendo altitud poco a poco debido a la atracción de la atmósfera, y hay un 50% de probabilidades de un ingreso descontrolado para mediados de 2026.

Hoy el Swift está a unos 345 km de altitud, pero el equipo espera llegar a él antes de que baje hasta unos 300 km, donde una maniobra para elevar su órbita sería más difícil.

Compartir esta historia

Artículos relacionados