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Ciencia

El planeta lleva una década gastando sus reservas de agua sin reponerlas: la ONU calcula que ya perdimos 1.400 gigatoneladas en solo tres años

No es la sequía de un solo mal año. Es una tendencia sostenida que ya lleva diez años, y el organismo meteorológico de Naciones Unidas eligió una palabra que no suele usarse para hablar del clima: estamos gastando nuestros ahorros
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El almacenamiento mundial de agua terrestre (la suma de ríos, lagos, glaciares, pozos subterráneos y otras fuentes) viene disminuyendo de forma sostenida desde hace diez años, según un nuevo informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) presentado este 17 de septiembre. «Estamos gastando nuestras reservas; el almacenamiento mundial de agua terrestre muestra tendencias descendentes desde 2014 hasta 2016. No se trata de un solo año malo, sino de una señal persistente que se prolonga desde hace una década», explicó la secretaria general de la OMM, la argentina Celeste Saulo, según EFE.

Cuánta agua se perdió realmente

Rio Con Poca Agua
© VENUS MAJOR – Unsplash

Los números que acompañan la advertencia son contundentes: en los últimos tres años se perdieron 1.400 gigatoneladas de agua, una cantidad equivalente a un tercio de las extracciones anuales de agua dulce de todo el planeta, o lo suficiente para llenar unas 560 millones de piscinas olímpicas, según la comparación que usó la propia OMM para dimensionar la cifra.

2025, uno de los años más secos en 35 años

Aunque todavía faltan las cifras completas de 2026 (un año también marcado por sequías y mínimos históricos en grandes ríos europeos como el Rin o el Loira), el informe confirma que 2025 fue uno de los años más secos para los ríos del mundo en 35 años: un 36% de las cuencas hidrográficas registraron caudales inferiores a lo normal. Wayne Jenkinson, director de Hidrología y Criosfera de la OMM, detalló que la falta de agua se observó en Europa, Norteamérica, la cuenca del Río de la Plata y otras cuencas sudamericanas, así como en grandes ríos africanos como el Nilo o el Congo. «Lo anómalo se está convirtiendo en la nueva normalidad», resumió Jenkinson. El organismo también señala condiciones de almacenamiento por debajo de lo normal en el período 2021-2025 en zonas como Estados Unidos, la Patagonia, las cabeceras de los ríos Ganges e Indo, el norte de África, Oriente Medio, Asia central y el este de China.

El problema es peor de lo que se creía

Creíamos que el verdor de los cultivos demostraba que la desertificación estaba bajo control. El Atlas de la Desertificación revela que ese verde era un espejismo alimentado por acuíferos al límite
© Unsplash – Mike van den Bos.

Apenas unos días antes, otro estudio había llegado a una conclusión igual de preocupante desde un ángulo distinto. Investigadores de la NASA y la Universidad de Maryland reanalizaron mediciones satelitales de las misiones GRACE y GRACE-FO correspondientes al período 2002-2025 y encontraron que el agotamiento de las reservas mundiales de agua dulce, especialmente en acuíferos subterráneos, es un 33% más grave de lo que se estimaba hasta ahora. El equipo identificó 40 puntos críticos en todo el planeta, concentrados sobre todo en el norte de India, el centro de Brasil, Oriente Medio y la cuenca de California, donde la pérdida neta de almacenamiento (3.122 gigatoneladas) superó ampliamente la ganancia neta (2.432 gigatoneladas) durante todo el período analizado, según EFE.

Por qué el agua subterránea es la más preocupante

Entre todas las fuentes de agua dulce, los acuíferos subterráneos son los que generan mayor inquietud entre los especialistas. Cerca de la mitad del agua de uso doméstico mundial y alrededor del 40% del agua de riego provienen de estas reservas, muchas de las cuales se recargan de forma extremadamente lenta, a un ritmo que puede tardar siglos. A diferencia de una sequía puntual, que revierte con las lluvias siguientes, vaciar un acuífero a un ritmo mayor del que tarda en recargarse equivale, en la práctica, a gastar un ahorro que no vuelve a acumularse en escalas de tiempo humanas.

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