En Chicago, Illinois, se dio una trágica e infrecuente instancia de rabia. Las autoridades sanitarias informaron esta semana que un cachorro estaba enfermo con la fatal infección, primer caso documentado en ese estado en más de 30 años.
El Departamento de Salud Pública de Illinois envió un memorándum por e-mail el 22 de diciembre a los departamentos locales de salud, a los centros de control animal y a los veterinarios. El perro había mordido a una persona poco antes y murió por eutanasia antes de que empeorara su conducta. Con posterioridad, los análisis dieron positivos en rabia. No se sabe dónde ni cuándo estuvo expuesto al virus, aunque lo habían vacunado contra la rabia.
“El origen de la rabia en este perro sigue en investigación”, declaró el Departamento de Salud de Illinois.
Infrecuente pero fatal
Según el Departamento de Salud, el cachorro de menos de un año habría pertenecido a una camada nacida en el sudeste de EE.UU. (creían inicialmente que era en Florida, pero ya no). El perrito había sido enviado desde un grupo de rescate de Florida a otro grupo en Chicago, en el mes de mayo, y una familia local lo adoptó.
Lamentablemente, la conducta del cachorro era problemática y el 11 de diciembre mordió a una persona. No se sospechaba que tuviese rabia en ese momento porque lo habían vacunado en junio. Pero según la ley estatal, había que observar al perro durante al menos diez días. Para el 16 de diciembre su conducta se había vuelto cada vez más errática, ansiosa y gruñía, ladraba y quería morder. El 18 de diciembre murió por eutanasia y se hizo el análisis de rabia (solo se puede analizar después de muerto, con una muestra de tejido cerebral postmortem). El resultado dio positivo.
La rabia puede infectar a casi cualquier mamífero y suele transmitirse por contacto directo con la saliva infectada, a través de mordeduras y rasguños. El virus suele llegar a la médula espinal y al cerebro, causando una cantidad de síntomas neurológicos entre los que se cuenta la agresividad y la producción de saliva, que ayudan a que el virus se propague. En los humanos y en muchos animales la infección suele ser fatal cuando aparecen los síntomas.
Aunque hay variantes del virus que siguen circulando entre los animales salvajes, la rabia es excepcionalmente infrecuente en los humanos y animales de compañía en casi todo el mundo gracias a los programas mundiales de vacunación para las mascotas y animales de cría. La vacuna también se usa como parte del tratamiento para prevenir síntomas de rabia en personas que ya estuvieron expuestas a la infección, junto con los anticuerpos donados.
Oficialmente, la variante canina de la rabia quedó eliminada en EE.UU. en 2007, aunque pueden darse casos de transmisión por perros importados o animales silvestres. Según el departamento de salud, este es el primer caso de rabia canina que se registra en el estado desde 1994, y el primer caso en el condado de Cook desde antes de 1964. Cada año mueren menos de 10 personas en EE.UU. a causa de la rabia.
Una infección misteriosa
Como el perro estaba vacunado, sigue siendo un misterio el origen de su enfermedad.
La vacunación contra la rabia es altamente efectiva, pero después de la vacuna inicial pueden pasar hasta 28 días hasta que el animal quede inmunizado. Eso abre la posibilidad de que el perro estuviera expuesto durante ese período de vulnerabilidad. También es posible que el perro estuviera ya infectado antes de vacunarlo y que la vacuna no pudiera prevenir que la infección avanzara. El período de incubación (desde la exposición a la enfermedad) suele ser de entre 20 y 60 días en animales, pero también puede extenderse hasta un año, indicó el Departamento de Salud en su memo.
Tampoco se conoce el origen de la infección de este perro. Sus dueños dijeron que no estuvo en contacto con animales silvestres ni con murciélagos, única fuente de contagio que se ha documentado en el estado últimamente. Ahora los funcionarios analizan si la rabia del perro se corresponde con variantes halladas en murciélagos, mapaches y zorros.
El memo no revela si la persona mordida por el perro fue tratada, pero los funcionarios dicen que evalúan a toda persona que haya estado en contacto con el perro para determinar si debe someterse a tratamiento. También se hace el seguimiento con los dueños de los cachorros hermanos de este perro y con dueños cuyos perros hubieran estado en contacto con este animal, incluso en guarderías de mascotas. Los perros vacunados potencialmente expuestos a la rabia suelen recibir una vacuna de refuerzo y deben monitorearse en sus casas durante 45 días.
Aunque este caso es trágico, sirve para destacar por qué es importante que se vacunen contra la rabia los veterinarios y su personal, indica el Departamento de Salud. “Y nos recuerda la importancia de mantener al día las vacunas de las mascotas para reducir el riesgo de que contraigan rabia”, añadieron en su comunicado.