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Ciencia

El pueblo que España enterró bajo una mina: allí nació una parte de la historia del fútbol y hoy la NASA mira a Marte

Río Tinto fue durante siglos un pueblo minero de Huelva hasta que desapareció bajo millones de toneladas de residuos. Su historia reúne explotación desde la Antigüedad, capital británico, los primeros pasos del fútbol en España, conflictos obreros y un paisaje tan extremo que hoy sirve como análogo de Marte.
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En Huelva existe un lugar donde la minería no solo transformó el paisaje: acabó sepultando un pueblo entero.

El antiguo núcleo de Río Tinto desapareció progresivamente entre 1984 y 1986 bajo los estériles generados por una explotación minera que llevaba siglos devorando el territorio. Hoy, una maqueta conservada por antiguos vecinos permite reconstruir casa por casa aquel municipio desaparecido, que llegó a superar los 10.000 habitantes durante su época de mayor actividad.

La historia minera del lugar, sin embargo, comenzó mucho antes.

Una mina explotada desde hace miles de años

La zona de Riotinto conserva evidencias de actividad minera desde la Edad del Bronce y tuvo una importante explotación durante época romana. Tras siglos de declive, la Corona española decidió reactivar las minas en 1725, durante el reinado de Felipe V.

La explotación permaneció vinculada al Estado hasta que, en 1873, fue vendida a capital británico. A partir de entonces nació la Rio Tinto Company Limited, que convertiría el área en uno de los grandes centros mineros europeos.

Con los trabajadores e ingenieros británicos llegaron también costumbres poco conocidas en España: cricket, golf, tenis y, sobre todo, fútbol.

El lugar que reclama haber visto el primer fútbol español

Riotinto ocupa un lugar especial dentro de la historia deportiva española. La Real Federación Española de Fútbol sitúa en esta zona uno de los primeros partidos disputados en suelo español durante el siglo XIX. Los trabajadores británicos practicaban un deporte que todavía resultaba extraño para la población local: hombres corriendo en pantalón corto detrás de una pelota.

Con el tiempo, los propios trabajadores españoles comenzaron a sumarse.

En 1878 apareció el Riotinto English Club y, años después, aquella tradición desembocaría en la creación del Recreativo de Huelva en 1889, considerado oficialmente el club de fútbol más antiguo de España.

Pero el título de “cuna del fútbol español” sigue siendo discutido.

Vigo y Vilagarcía de Arousa también cuentan con registros del siglo XIX que describen a trabajadores británicos y marineros jugando con balones. En algunos casos, esas referencias podrían ser incluso anteriores a las de Huelva.

La diferencia es que en Riotinto esa práctica terminó generando estructuras deportivas organizadas y clubes estables.

La mina también dejó una historia mucho más oscura

El crecimiento económico tuvo un enorme coste social y ambiental.

El 4 de febrero de 1888, trabajadores y vecinos se manifestaron contra las llamadas teleras, enormes sistemas de calcinación de mineral al aire libre que generaban humos tóxicos. El Ejército abrió fuego contra la concentración.

La compañía reconoció decenas de muertos, mientras que relatos locales elevaron durante años la cifra de víctimas. El episodio, conocido como el Año de los Tiros, suele citarse entre las primeras grandes protestas de carácter ambiental en España.

Décadas después, la expansión de la mina acabaría consumiendo también el propio núcleo urbano.

De un pueblo desaparecido a un laboratorio para estudiar Marte

La actividad minera continúa en la actualidad, pero Riotinto también se ha convertido en un destino turístico e incluso científico.

El Parque Minero permite recorrer antiguos ferrocarriles, instalaciones industriales y explotaciones históricas como Peña de Hierro y Corta Atalaya. Sin embargo, uno de los aspectos más sorprendentes está relacionado con la exploración espacial.

Las aguas del río Tinto presentan una elevada acidez y grandes concentraciones de hierro y otros metales, condiciones que recuerdan a ciertos ambientes detectados en Marte.

Por esa razón, investigadores vinculados a la NASA y otros organismos científicos han utilizado la zona para estudiar microorganismos extremófilos y probar tecnologías destinadas a futuras misiones planetarias.

Riotinto reúne así una historia difícil de encontrar en otro lugar: una mina explotada durante milenios, un pueblo desaparecido, los orígenes del fútbol español, conflictos sociales y un paisaje que hoy sirve para imaginar cómo podría ser la vida en Marte.

Fuente: Xataka.

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