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Ciencia

Las cocinas contaminan más que los autos en algunas ciudades: el sorprendente descubrimiento de los científicos

Un estudio internacional reveló que cocinar alimentos genera más emisiones directas de determinadas partículas contaminantes que los escapes de los vehículos en zonas de Londres y Pekín. Los investigadores advierten que las cocinas comerciales podrían convertirse en un nuevo objetivo para mejorar la calidad del aire urbano.
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Cuando pensamos en contaminación atmosférica, solemos imaginar avenidas repletas de automóviles, fábricas y enormes chimeneas industriales. Sin embargo, una investigación científica acaba de identificar una fuente de emisiones que hasta ahora había recibido mucha menos atención: las cocinas.

Un equipo internacional encabezado por el Centro de Ecología e Hidrología del Reino Unido descubrió que, en determinadas zonas de Londres y Pekín, cocinar alimentos genera más emisiones directas de partículas finas PM1 que los tubos de escape de los vehículos.

Los resultados, publicados en octubre de 2026 en la revista científica npj Climate and Atmospheric Science, plantean nuevos desafíos para las políticas destinadas a mejorar la calidad del aire.

Cocinar puede generar hasta el 87% de ciertas emisiones durante la cena

Los investigadores analizaron las emisiones de partículas PM1, cuyo diámetro es inferior a un micrómetro.

Estas partículas son suficientemente pequeñas como para penetrar profundamente en el sistema respiratorio y representar un riesgo para la salud. Los resultados mostraron que la preparación de alimentos representaba hasta el 83% de las emisiones primarias de estas partículas durante el mediodía en Londres.

Durante las primeras horas de la noche, la proporción alcanzaba el 87%.

En Pekín, los porcentajes llegaron al 61% al mediodía y al 76% durante la tarde-noche. En las condiciones estudiadas, las emisiones procedentes de los escapes de vehículos representaron menos del 10%.

Estas cifras corresponden a momentos y lugares específicos, y no significan que las cocinas generen el 87% de toda la contaminación atmosférica.

Las cocinas contaminan más que los autos en algunas ciudades: el sorprendente descubrimiento de los científicos
© Gary Barnes – Pexels

Por qué las cocinas liberan partículas contaminantes

Cuando cocinamos, especialmente a temperaturas elevadas, pueden liberarse aerosoles y pequeñas partículas al ambiente.

Freír, asar y preparar alimentos con aceites calientes son algunas de las actividades que generan estas emisiones.

El problema adquiere mayor importancia en ciudades densamente pobladas, donde miles de restaurantes, establecimientos gastronómicos y hogares preparan alimentos diariamente. Los investigadores señalaron que estas fuentes han recibido mucha menos atención regulatoria que los vehículos.

Una de las posibles soluciones consiste en mejorar los sistemas de extracción y filtración de humos utilizados en cocinas comerciales.

Los automóviles contaminan menos que antes, pero siguen siendo un problema

El estudio también refleja los resultados de décadas de políticas destinadas a reducir las emisiones del transporte.

En Reino Unido, las emisiones de partículas finas procedentes de los escapes disminuyeron aproximadamente un 94% entre 1996 y 2024. Las regulaciones ambientales, los motores más eficientes y la electrificación contribuyeron a esta reducción.

Sin embargo, los vehículos todavía producen partículas mediante el desgaste de neumáticos, frenos y superficies viales.

Por eso, los científicos aclaran que sus resultados no significan que el tráfico haya dejado de representar un problema ambiental.

No todas las ciudades presentan el mismo escenario

La investigación también incluyó mediciones realizadas en Nueva Delhi, India.

Allí, el panorama resultó diferente: el tráfico y otras fuentes de combustión continuaron siendo los principales responsables de las emisiones directas estudiadas. Esto demuestra que la importancia de cada fuente depende de factores como las regulaciones ambientales, las tecnologías utilizadas y las características de cada ciudad.

Además, buena parte de la contaminación atmosférica no procede directamente de una fuente, sino de reacciones químicas que ocurren en el aire.

Un nuevo desafío para mejorar la calidad del aire

Los investigadores consideran que las cocinas comerciales representan una oportunidad para reducir determinadas emisiones urbanas mediante tecnologías de filtración más eficientes.

El descubrimiento también pone de manifiesto que las estrategias ambientales deben evolucionar a medida que cambian las fuentes de contaminación. Reducir las emisiones del transporte continúa siendo importante, pero ya no resulta suficiente para abordar todos los problemas de calidad del aire.

La investigación demuestra que actividades tan cotidianas como preparar una comida pueden tener consecuencias ambientales mucho mayores de lo que imaginábamos.

 

 

Fuente: Meteored.

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