Saltar al contenido
Ciencia

El radiotelescopio CART está terminado en un 90%, pero sigue frenado por trabas administrativas

La Universidad Nacional de San Juan llevó el caso al Senado y pidió destrabar un proyecto científico de 40 metros de diámetro que podría integrarse a redes internacionales de radioastronomía. El convenio que lo sostiene venció en 2025 y todavía no fue renovado.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Uno de los proyectos científicos más ambiciosos construidos en Argentina está prácticamente terminado, pero no puede entrar en funcionamiento. El Radiotelescopio Chino-Argentino (CART), instalado en el Observatorio Astronómico Carlos U. Cesco, en Calingasta, San Juan, alcanzó aproximadamente un 90% de avance, aunque una serie de obstáculos administrativos mantiene detenida la etapa final de montaje.

La Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) llevó esta semana la situación al Senado de la Nación, donde pidió encontrar una vía que permita completar la instalación. El principal inconveniente es institucional: el acuerdo firmado en 2015 entre la Academia China de Ciencias, la UNSJ, el Gobierno de San Juan y el CONICET venció en junio de 2025 y todavía no fue renovado. A eso se suma un cargamento procedente de China con pinturas y componentes metálicos que permanece retenido en Aduana desde hace aproximadamente un año por inconsistencias en la documentación.

Una antena de 40 metros para escuchar el Universo

El CART utilizará una antena parabólica de 40 metros de diámetro y alcanzará unos 60 metros de altura. A diferencia de los telescopios ópticos, no observará el cielo mediante luz visible, sino que captará las débiles ondas de radio emitidas por estrellas, regiones de formación estelar, nubes interestelares y otros objetos astronómicos.

El reflector concentra esas señales sobre receptores especializados que posteriormente las amplifican y procesan. Su configuración inicial permitirá trabajar en las bandas S, entre 2 y 4 GHz, y K, entre 18 y 26 GHz, aunque el diseño final contempla un rango mucho más amplio, de aproximadamente 1 a 45 GHz.

El radiotelescopio CART está terminado en un 90%, pero sigue frenado por trabas administrativas
© CANAL 13 SAN JUAN TV – Youtube.

Esa capacidad también permitirá utilizarlo mediante interferometría de muy larga base (VLBI), una técnica que combina las observaciones de antenas separadas por miles de kilómetros para obtener una resolución equivalente a la de un radiotelescopio gigantesco.

CART y LLAMA podrían trabajar como un único instrumento

Una de las posibilidades científicas más interesantes será su cooperación con LLAMA, el radiotelescopio argentino-brasileño que se desarrolla en la Puna salteña. Ambos instrumentos podrán compartir determinadas frecuencias, particularmente entre 31 y 45 GHz, y utilizar la enorme distancia entre San Juan y Salta como línea de base interferométrica.

CART también podría incorporarse a redes internacionales de VLBI y mejorar la cobertura de observaciones en el hemisferio sur, donde existe una menor cantidad de grandes radiotelescopios de estas características.

Sus aplicaciones no se limitarían a la astronomía. El instrumento podrá contribuir a estudios geodésicos, mejorar las mediciones sobre la posición y orientación de la Tierra, analizar irregularidades en su rotación y participar en tareas de seguimiento y telemetría de satélites.

Un proyecto científico atrapado en una disputa geopolítica

La paralización ocurre además en un contexto mucho más sensible que cuando el proyecto comenzó a gestarse hace más de dos décadas. La creciente competencia entre Estados Unidos y China convirtió a la infraestructura espacial y tecnológica china en América Latina en un asunto de interés estratégico para Washington.

Argentina ya había quedado en el centro de esa discusión por la Estación de Espacio Lejano CLTC-CONAE de Neuquén, utilizada para apoyar misiones espaciales chinas. Durante los últimos años, autoridades estadounidenses manifestaron preocupación por posibles aplicaciones de doble uso de ciertas instalaciones vinculadas con China.

En 2025, el Gobierno argentino estableció además que nuevas estaciones terrestres, radares y sistemas similares deben contar con intervención previa del Ministerio de Defensa. Aunque oficialmente las demoras del CART se atribuyen a cuestiones administrativas, desde la UNSJ advirtieron sobre una posible influencia de intereses externos sobre la continuidad de la cooperación científica.

Veinte años de trabajo y un último tramo pendiente

Las primeras gestiones para instalar el CART comenzaron en 2004, mientras que China manifestó formalmente su interés en construir un gran radiotelescopio en el hemisferio sur en 2009. El proyecto fue aprobado en 2014 y formalizado mediante el convenio de 2015.

En julio de 2024 quedó completamente ensamblado su reflector principal, una estructura que forma parte de un conjunto de más de mil toneladas. Desde entonces, el proyecto avanzó hasta aproximarse al 90% de ejecución.

La UNSJ sostiene ahora que el desafío ya no es tecnológico: la mayor parte del radiotelescopio está construida. Lo que falta es renovar el marco institucional, liberar los componentes retenidos y completar una instalación que lleva más de dos décadas de cooperación científica y que sigue esperando, a pocos pasos de la meta, poder mirar finalmente hacia el cielo.

Fuente: EspacioTech.

Compartir esta historia

Artículos relacionados