Oculta en una planicie dentro de un área de granjas a unos 41 kilómetros al este de Praga, los arqueólogos encontraron los restos de una estructura prehistórica que calculan es 1.000 años más antigua que Stonehenge. Con 230 metros de diámetro, la misteriosa estructura tiene una superficie mayor a la del estanque de Washington, D. C. Las pistas sobre su uso son 12 entradas no simétricas a lo largo de un borde casi circular.
Los investigadores de la República Checa creen que esas entradas revelan el propósito de este sitio de 6.500 años: un centro ritual construido, al igual que Stonehenge, para interactuar con los movimientos del sol y la luna. Una de las aperturas posicionadas astronómicamente parece haber sido levantada para honrar el lunasticio de la Luna, momento recurrente en el ciclo de 18,6 años de la Luna en que el tránsito norte-sur de su salida y puesta ocurre en extremo.
El centro ritual, ubicado cerca de la aldea de Chleby, tiene entradas que parecen conectar el amanecer del solsticio de verano con el atardecer del solsticio de invierno, característica que comparte con Stonehenge, de Inglaterra. Pero según un arqueólogo paisajista de la Universidad de Bohemia Occidental, Petr Krištuf, la forma de la estructura fue lo que le llamó la atención antes que cualquier otra cosa.

“Las estructuras circulares en nuestra región y correspondientes a ese período no se conocían hasta ahora, y por eso el sitio es excepcional”, señaló Krištuf en declaraciones a la prensa.
Antiguo almanaque del agricultor
Uno de sus coletas, jan Turek de la Universidad Charles, dijo que el trabajo de excavación en el sitio de Chleby refuerza la hipótesis de que esta gran estructura plana fue un sitio de significado religioso durante el período neolítico. Hasta ahora los investigadores encontraron cráneos y huesos de toros cerca de los ingresos al círculo, lo que indica que era de uso ritual.
“Suponemos que originalmente serían portales monumentales decorados para ingresar a la estructura”, explicó Turek en declaraciones. “El culto al toro era un símbolo religioso importante en las primeras comunidades agrícolas, y se lo conoce por varias partes de la prehistoria de Europa”.
Parte del material orgánico, dijo Krištuf, brindó la información que necesitaban para fechar el sitio en relación con Stonehenge.
“Para las comunidades agrícolas prehistóricas la conexión entre el amanecer y el solsticio de verano era símbolo de un comienzo, y el atardecer y solsticio de invierno representaban el final”, afirmó Krištuf como jefe del equipo de investigadores. “Se puede ver el mismo principio en el eje principal de Stonehenge”.

Tumbas de la Edad de Bronce
Sigue habiendo algunos misterios en lo que parece ser un antiguo centro de adoración ritual, como el zanjón o fosa que encontraron y tiene unos 2,5 metros de profundidad. Sin embargo, una de las preguntas sin respuesta es por qué el significado del sitio cambió, de ser usado para rituales de adoración en la Edad de Piedra, a convertirse en tumbas de la Edad de Bronce.
Los arqueólogos identificaron huesos humanos cerca de los ingresos al sitio, así como habían encontrado los cuernos y cráneos de toros. Estos restos recordaban a excavaciones anteriores en el mismo sitio, que se fecharon a la época de la cultura Únětice de la Edad de Bronce de Europa Central, entre los años 2300 y 1600 a.C., donde se encontraron restos de 18 personas sepultadas en el sitio de Chleby a lo largo de muchos años.
Los investigadores esperan que los rastros químicos hallados en el suelo del sitio puedan ayudar a encontrar la explicación a este cambio cultural.
“Aunque Stonehenge pasó por varios períodos de uso renovado y se sigue relacionando con, por ejemplo, los druidas celtas, en Chleby los primeros resultados sugieren que ocurrió lo contrario. Para la Edad de Hierro el monumento parece haber perdido su significado original. Se fue rellenando la fosa gradualmente, y se estableció un asentamiento común en el sitio de lo que había sido un santuario”, dijo Krištuf.