Australia pasó décadas dichosamente libre de cepas H5 altamente patogénicas de gripe aviar, que en los continentes más interconectados del mundo han desatado el caos y ocasionalmente, costaron vidas humanas. Eso fue hasta junio pasado, cuando cinco aves marinas migratorias, entre ellas tres petreles gigantes, dieron positivo en pruebas de H5N1 en la costa sudoeste de la nación perteneciente al Commonwealth, o Mancomunidad.
Ahora esas aves están transmitiendo la gripe aviar a los mamíferos australianos, contagiando a un zorro rojo en un suburbio de Adelaida, matando a una foca en Beachport, y en un caso sin precedentes, a un delfín cuyo cuerpo se encontró en la ciudad portuaria de Goolwa, al sur de Adelaida. El científico conservacionista de vida marina Mike Bossley, que supo ser el primer director de Greenpeace Australia, le dijo a la Australian Broadcasting Corporation (ABC) que lo que más le preocupaba era la velocidad a la que se había enfermado y muerto el delfín.
“Que apareciera uno aquí tan pronto me resulta muy impactante y muy preocupante”, le dijo Bossley a ABC, añadiendo que los patrones de alimentación de los delfines pueden hacer que queden vulnerables a la gripe aviar.
“Siguen a las aves porque éstas pueden ver mejor que ellos a los peces desde el aire”, explicó Bossley.
El día de delfín
Un vocero del Departamento de Industrias y Regiones Primarias del Sur de Australia describió el descubrimiento como “algo nuevo en Australia” pero añadió que hay “evidencia de gripe aviar H5 en delfines y marsopas en otros países”. El departamento además dijo que, aunque los delfines “no suelen comer aves”, no es inusual que las dos especies interactúen.
Hablando con periodistas la jefa de veterinarios de Australia del Sur Skye Fruean señaló que habían encontrado al delfín muerto en una playa de Goolwa. Las noticias locales dicen que un hombre que llevaba de paseo a su perro por la playa había sido el primero en informar sobre el cetáceo muerto.
“Los análisis de laboratorio, incluyendo la autopsia, todavía no están completos, pero sí encontramos que el delfín tenía altos niveles del virus en el cerebro y eso se condice con lo que se espera en un caso de gripe aviar”, advirtió Fruean.
La jaula de pájaros
Afortunadamente los funcionarios del gobierno australiano afirmaron que hasta ahora no ha habido casos confirmados de H5N1 en la industria avícola o el ganado, lo que significa que el continente podría evitar el gran brote que ha causado tantos inconvenientes en la producción de alimentos en otros lugares en los últimos años. Dicho eso, hubo 413 casos confirmados de gripe aviar H5 en la vida silvestre de Australia en el poco tiempo transcurrido desde que se descubrió esa enfermedad en aves marinas en junio.
Aunque la gripe H5N1 se puede transmitir de las aves a los humanos y claramente, también de las aves a los delfines, no hay evidencia conocida que documente transmisión y contagio de persona a persona”, según el departamento de Agricultura, Pesca y Forestales de Australia.
De modo que tal como lo reiteró Beth Cookson, Directora de Veterinarios de ese país: “Sigue siendo bajo el riesgo para la salud humana”.