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Ciencia

El universo se expande cada vez más rápido y todavía nadie sabe muy bien por qué. La NASA lanzará en agosto una misión diseñada para encontrar al culpable

El Nancy Grace Roman observará cientos de millones de galaxias para reconstruir miles de millones de años de expansión cósmica. Su objetivo es extraordinariamente ambicioso: averiguar qué está acelerando el universo y comprobar incluso si la gravedad de Einstein necesita ser revisada a escalas gigantescas.
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Sabemos que existe porque vemos sus consecuencias. Sabemos que está acelerando la expansión del universo. Y las estimaciones actuales indican que supone aproximadamente el 68% de todo lo que contiene el cosmos. El problema es bastante más incómodo: nadie sabe realmente qué es.

La energía oscura continúa siendo uno de los mayores interrogantes de la física moderna, pero la NASA está a punto de enviar al espacio una herramienta diseñada específicamente para acorralarla. El Nancy Grace Roman Space Telescope tiene previsto despegar el próximo 30 de agosto de 2026 a bordo de un Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida.

Y no observará unas pocas galaxias buscando una respuesta. Su estrategia consiste prácticamente en hacer lo contrario: cartografiar una porción gigantesca del universo y convertir cientos de millones de galaxias en puntos de medición cosmológicos.

Roman quiere reconstruir cómo se ha expandido el universo

El universo se expande cada vez más rápido y todavía nadie sabe muy bien por qué. La NASA lanzará en agosto una misión diseñada para encontrar al culpable
© NASA.

Uno de sus programas principales será el High-Latitude Wide-Area Survey, una campaña que combinará imágenes infrarrojas y espectroscopia sobre más de 5.000 grados cuadrados de cielo, aproximadamente un 12% de toda la esfera celeste, en menos de año y medio.

Su región principal cubrirá alrededor de 2.500 grados cuadrados y permitirá construir enormes mapas tridimensionales del cosmos. Roman medirá las posiciones, formas, tamaños y distancias de cientos de millones de galaxias para estudiar cómo ha evolucionado la estructura del universo con el paso del tiempo.

Ahí está una de las claves.

La espectroscopia permitirá conocer las distancias de las galaxias y determinar a qué velocidad se expandía el universo en diferentes épocas cósmicas. Al comparar esos momentos, los astrónomos podrán estudiar si la energía oscura se ha mantenido constante o si, por el contrario, ha cambiado a lo largo de la historia del cosmos.

NASA estima que estas observaciones permitirán estudiar sus efectos con una precisión hasta diez veces mayor que las mediciones actuales.

Millones de galaxias deformadas pueden revelar lo que no podemos ver

El universo se expande cada vez más rápido y todavía nadie sabe muy bien por qué. La NASA lanzará en agosto una misión diseñada para encontrar al culpable
© NASA Goddard.

Roman utilizará además una herramienta especialmente interesante: la lente gravitacional débil.

La materia situada entre nosotros y una galaxia distante curva ligeramente la trayectoria de su luz. Esa deformación es diminuta en cada galaxia individual, pero al analizar cientos de millones de ellas pueden aparecer patrones que permitan reconstruir cómo está distribuida la masa por el universo.

Eso incluye una enorme cantidad de materia oscura, otro componente invisible que, según las estimaciones actuales, supone alrededor del 27% del cosmos. Roman combinará estas distorsiones con el estudio del agrupamiento de galaxias para seguir simultáneamente la evolución de la materia oscura y la expansión cósmica.

Hay además otra pieza del rompecabezas: las supernovas de tipo Ia.

Roman observará estas explosiones estelares como marcadores de distancia extremadamente útiles. Su sondeo temporal de altas latitudes está específicamente diseñado para utilizarlas y reconstruir con gran precisión la historia de la expansión del universo.

La respuesta podría ser energía oscura. O algo todavía más incómodo

El resultado más interesante quizá no sea descubrir exactamente qué es la energía oscura, sino encontrar que nuestra explicación actual está incompleta.

NASA plantea dos grandes posibilidades que Roman podrá poner a prueba. Una es que realmente exista algún componente energético desconocido responsable de la aceleración cósmica. La otra es bastante más profunda: que la relatividad general de Einstein no describa perfectamente la gravedad cuando se aplica a las mayores escalas del universo.

Antes habrá que poner el telescopio en el espacio.

Roman ya está siendo integrado con hardware de SpaceX en Florida. NASA y SpaceX mantienen como objetivo un lanzamiento no antes de las 7:26 EDT del domingo 30 de agosto, nueve meses por delante del calendario inicial de la misión. Después viajará hacia la región del punto de Lagrange L2 para comenzar una misión científica primaria de cinco años.

Roman también buscará miles de exoplanetas y estudiará la evolución de las galaxias, pero su pregunta más grande será otra: qué está empujando al universo entero a expandirse cada vez más rápido. Y quizás, por primera vez, tengamos datos suficientes para empezar a responderla.

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