SpaceX está a punto de llevar Starship a una nueva etapa.
Después de 13 vuelos de prueba en trayectorias suborbitales, el Flight 14 buscará que la nave alcance por primera vez una órbita estable alrededor de la Tierra.
La fecha todavía puede cambiar, pero el plan de operaciones publicado este 15 de septiembre por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) reserva una ventana para el 22 de septiembre entre las 12:15 y 14:14 UTC, con el 23 como fecha de respaldo.
El vuelo utilizará Ship 41 y Booster 21, integrantes de la nueva generación V3 de Starship. Ship 41 ya realizó pruebas de encendido, incluido un ensayo específico de un motor destinado a demostrar la maniobra que posteriormente permitiría abandonar la órbita.
Esta vez Starship quiere quedarse en órbita
Hasta ahora, las naves Starship alcanzaron el espacio y velocidades enormes, pero siguieron deliberadamente trayectorias suborbitales. Flight 14 pretende cambiar eso.
Después de que Super Heavy impulse el sistema durante los primeros minutos, Starship deberá acelerar hasta alcanzar la velocidad horizontal necesaria para permanecer orbitando la Tierra.
Posteriormente tendrá que realizar una maniobra de desorbitado, reingresar en la atmósfera y terminar con un descenso controlado sobre el océano. Por ahora no está prevista la captura de Ship 41 mediante la torre de Starbase.

Starlink V3 tendrá su primera misión orbital
La otra gran novedad estará dentro de la nave.
SpaceX planea utilizar Flight 14 para desplegar satélites Starlink V3 de producción en órbita, convirtiendo el vuelo en algo mucho más cercano a una misión operacional que a una simple demostración tecnológica.
No serán, sin embargo, los primeros V3 que viajen en Starship.
Flight 13 ya liberó 20 satélites Starlink V3 funcionales el pasado 24 de julio. SpaceX consiguió comunicarse con ellos, pero como la nave permanecía en trayectoria suborbital, los satélites volvieron a entrar en la atmósfera y se destruyeron aproximadamente 20 minutos después. Flight 14 intentará dar el paso que faltaba: dejarlos realmente en órbita para que puedan incorporarse a la constelación.
Satélites mucho más potentes
Starlink V3 representa un salto importante respecto a los V2 Mini que actualmente lanza Falcon 9.
SpaceX afirma que cada V3 está diseñado para proporcionar aproximadamente 1 terabit por segundo de capacidad de bajada, y espera que una Starship pueda transportar en el futuro hasta unos 60 satélites V3 por lanzamiento. Ese aumento de tamaño y capacidad es precisamente una de las razones por las que Starship resulta fundamental para el futuro de Starlink.
El mayor cohete construido
La actual Starship V3 mide aproximadamente 124 metros de altura y está compuesta por dos etapas diseñadas para ser reutilizables.
Super Heavy utiliza 33 motores Raptor alimentados con metano y oxígeno líquidos.
Y acá corregiría un dato de tu texto: Starship no utiliza seis Raptor Vacuum. Lleva seis motores en total: tres Raptor optimizados para nivel del mar y tres Raptor Vacuum, diseñados para funcionar de manera más eficiente en el espacio. SpaceX sitúa la capacidad prevista de esta generación en más de 100 toneladas hacia órbita baja terrestre.
De Starlink a la Luna y Marte
Lo que ocurra en Flight 14 importa mucho más allá de la propia red Starlink.
Starship es también una pieza central de los planes de SpaceX para transportar grandes cargas y, eventualmente, personas hacia la Luna y Marte. NASA, además, desarrolla junto a SpaceX una versión lunar de Starship para futuras misiones Artemis.
Antes de llegar ahí, el sistema debe demostrar algo bastante más básico pero fundamental: alcanzar órbita de manera fiable, desplegar cargas reales, regresar y finalmente reutilizar rápidamente sus dos etapas.
Si Flight 14 consigue completar ese ciclo, Starship habrá dejado atrás una de las grandes barreras que todavía la separan de convertirse en un sistema espacial operativo.