La tripulación de Artemis II hizo historia en abril cuando Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, junto al canadiense Jeremy Hansen, completaron la primera misión tripulada del programa Artemis. Durante diez días viajaron alrededor de la Luna a bordo de Orion para comprobar sistemas esenciales antes de las futuras misiones destinadas a devolver astronautas a la superficie lunar.
Cinco meses después, dos de aquellos cuatro astronautas afrontan ahora una etapa muy diferente. La NASA ha anunciado que Reid Wiseman y Victor Glover abandonarán los vuelos espaciales y pasarán a convertirse en astronautas eméritos en el Centro Espacial Johnson de Houston.
El cambio no significa que abandonen la agencia. Al contrario, ambos seguirán vinculados a la NASA aportando su experiencia a quienes deberán participar en las siguientes misiones Artemis.
De volar alrededor de la Luna a preparar a los próximos astronautas
El programa de astronautas eméritos permite que profesionales con una amplia experiencia dejen las operaciones de vuelo sin romper completamente su relación con la NASA.
Desde esta posición pueden participar en tareas de asesoramiento, formación y transferencia de conocimiento a astronautas en activo, controladores de vuelo e ingenieros. Al mismo tiempo, disponen de mayor flexibilidad para desarrollar otros proyectos profesionales.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, destacó precisamente la importancia de mantener ese conocimiento dentro de la agencia mientras se preparan las próximas misiones lunares.
La experiencia adquirida durante Artemis II resulta particularmente valiosa porque aquella misión permitió probar con astronautas a bordo numerosos sistemas de Orion en condiciones reales de espacio profundo.

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Victor Glover seguirá trabajando con Orion
Glover continuará relacionado con iniciativas aeroespaciales, liderazgo y servicio público durante su transición.
Uno de sus principales objetivos será transferir a los futuros equipos de Artemis todo lo aprendido sobre Orion y sus sistemas de vuelo, especialmente después de haberlos utilizado durante una misión tripulada alrededor de la Luna.
Su experiencia puede resultar especialmente útil para identificar procedimientos, comportamientos de la nave y situaciones que difícilmente pueden reproducirse completamente mediante simulaciones terrestres.
Glover ya contaba además con experiencia orbital anterior: había viajado a la Estación Espacial Internacional antes de ser seleccionado para Artemis II.
Wiseman ayudará a preparar Artemis III
Reid Wiseman también continuará trabajando en tareas relacionadas con el programa lunar.
Según la NASA, compartirá su experiencia antes de Artemis III, una misión que incluirá pruebas en órbita terrestre baja relacionadas con las capacidades de encuentro y acoplamiento entre Orion y sistemas comerciales destinados al aterrizaje tripulado.
Su transición resulta especialmente significativa porque Wiseman ejerció como comandante de Artemis II, por lo que acumuló experiencia directa sobre la coordinación de la tripulación y el funcionamiento de Orion durante una misión de espacio profundo.
La NASA considera que la transferencia de conocimientos de ambos astronautas será importante tanto para Artemis III como para las siguientes etapas del programa.
No es una despedida de la NASA
La directora del Centro Espacial Johnson, Vanessa Wyche, destacó el liderazgo y la trayectoria de ambos astronautas, señalando que su paso al programa de eméritos no supone el final de su contribución a la exploración espacial.
El jefe de la Oficina de Astronautas, Scott Tingle, también subrayó que continuarán formando parte de la comunidad de la agencia y aportando experiencia a las nuevas generaciones.
Wiseman y Glover no volverán, al menos bajo su condición actual, a ocupar una plaza en una nave espacial de la NASA. Pero su experiencia seguirá viajando indirectamente en las próximas misiones.
Después de haber formado parte de la primera tripulación de Artemis que viajó alrededor de la Luna, su siguiente misión será ayudar a preparar a quienes intentarán dar el próximo gran paso: volver a caminar sobre su superficie.