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Ciencia

Encontraron un planeta donde casi no deberían sobrevivir mundos de su tamaño: completa una órbita en 14 horas y podría contener hasta un 50% de agua. Lo más extraño es que ni siquiera lo vimos pasar frente a su estrella

KIC 9139163 Ab está metido en el llamado “desierto neptuniano”, completa una vuelta en apenas 14,5 horas y su densidad encaja con un mundo rico en agua. Las mareas podrían estar alterando lentamente su órbita.
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Hay lugares alrededor de una estrella donde encontrar determinados planetas resulta relativamente normal. Y después está el “desierto neptuniano”, una región tan abrasadoramente próxima al astro que mundos del tamaño de Neptuno aparecen con sorprendente poca frecuencia: la radiación puede arrancar sus envolturas ligeras hasta dejarlos reducidos a núcleos mucho más pequeños.

Por eso KIC 9139163 Ab resulta tan extraño. El candidato mide alrededor de 2,43 radios terrestres, tiene una masa estimada de unas ocho Tierras y gira a solo 0,0158 unidades astronómicas de su estrella. Completa una órbita cada 0,60474 días: allí, un “año” dura aproximadamente 14 horas y media. Y pese a vivir prácticamente pegado a su estrella, su densidad apunta a algo inesperado: podría tratarse de un mundo ultracaliente rico en agua.

Puede tener hasta la mitad de su masa en agua. Eso no significa que tenga océanos

Encontraron un planeta donde casi no deberían sobrevivir mundos de su tamaño: completa una órbita en 14 horas y podría contener hasta un 50% de agua. Lo más extraño es que ni siquiera lo vimos pasar frente a su estrella
© Planetary Society.

El equipo encabezado por Sylvain Breton combinó observaciones de Kepler y TESS con 59 espectros obtenidos en 2022 mediante HARPS-N, instalado en el Telescopio Nazionale Galileo de La Palma. El estudio ha sido aceptado para su publicación en Astronomy & Astrophysics.

HARPS-N detectó el diminuto bamboleo gravitatorio provocado sobre la estrella y proporcionó una masa mínima de 7,3 ± 1,4 masas terrestres. Al combinarla con la inclinación inferida del sistema, el modelo favorece aproximadamente 8,4 masas terrestres y un radio de 2,43 veces el terrestre. Eso produce una densidad de aproximadamente el 59% de la terrestre, compatible con modelos en los que alrededor del 50% de la composición podría corresponder a H₂O.

Pero llamarlo “mundo de agua” puede llevar a una imagen equivocada. La temperatura de equilibrio estimada está entre 2.780 y 2.960 kelvin, mientras que en el hemisferio diurno los modelos permiten temperaturas de hasta 3.750 K. No habría mares azules bajo nubes tranquilas: cualquier agua tendría que encontrarse en estados extremos, bajo enormes presiones y temperaturas, integrada en una estructura planetaria radicalmente distinta de la Tierra.

Los telescopios descubrieron un planeta que nunca cruza frente a nosotros

Encontraron un planeta donde casi no deberían sobrevivir mundos de su tamaño: completa una órbita en 14 horas y podría contener hasta un 50% de agua. Lo más extraño es que ni siquiera lo vimos pasar frente a su estrella
© MIT.

KIC 9139163 Ab tiene además otra rareza: no transita su estrella. Eso significa que Kepler y TESS nunca lo vieron producir el típico pequeño eclipse utilizado para descubrir miles de exoplanetas.

En cambio, los astrónomos detectaron una modulación estable cada 0,6 días en la luz del sistema. Analizaron cómo cambia el brillo durante cada órbita (una curva de fase) y combinaron esa señal con las velocidades radiales de HARPS-N. La explicación que mejor encaja es un planeta con una atmósfera extraordinariamente reflectante y con estructuras nubosas cuya distribución incluso parece haber cambiado entre las observaciones de Kepler y TESS, separadas por seis años.

Su existencia todavía se presenta como candidato, no como planeta confirmado definitivamente. Esa cautela importa precisamente porque todo el radio y buena parte de sus propiedades se infieren mediante modelos, en lugar de medirse a partir de un tránsito.

Está tan cerca de su estrella que su órbita podría no durar para siempre

La parte más dramática necesita otro matiz. El estudio no demuestra que el planeta esté cayendo actualmente hacia su estrella, ni proporciona una fecha para su destrucción. Lo que encuentran los investigadores es que, al incluir las interacciones de marea, no aparece una configuración orbital estable a largo plazo dentro de los parámetros considerados. Eso sugiere que el sistema podría estar experimentando decaimiento orbital.

Curiosamente, todavía está lejos de ser destruido físicamente por las mareas. El límite de Roche calculado por los autores queda dentro de la propia estrella, por lo que el planeta es estable frente a una ruptura inmediata en su posición actual.

Así que KIC 9139163 Ab no es exactamente un mundo cuya muerte hayamos visto empezar. Es algo quizá más interesante: un posible planeta cargado de agua atrapado en una región donde mundos como él deberían ser muy difíciles de conservar, orbitando tan rápido que los astrónomos pueden observar un año entero antes de que termine una jornada laboral.

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