Una pequeña roca de color rosado encontrada en el desierto del Sáhara terminó convirtiéndose en una pieza fundamental para reconstruir la historia de Marte. Lo que inicialmente parecía un meteorito más resultó ser uno de los fragmentos marcianos más antiguos descubiertos en la Tierra, con evidencias de agua que se remontan a hace aproximadamente 4.100 millones de años.
El meteorito, denominado Teghaza 001, fue descubierto en 2022 en Mali y pesa cerca de 800 gramos. Su composición despertó el interés de investigadores financiados por la NASA, que identificaron características minerales poco habituales.
Los resultados, publicados el 29 de octubre de 2026 en la revista Science, sugieren que el Marte primitivo experimentó interacciones entre el agua y las rocas mucho antes de adquirir su apariencia actual.
Una roca encontrada en el Sáhara escondía un fragmento del Marte primitivo
Teghaza 001 recibió su nombre de una región salina de Mali, próxima al lugar donde fue encontrado.
Los primeros análisis permitieron determinar su origen marciano mediante características químicas e isotópicas que coinciden con las de otros meteoritos procedentes del planeta rojo.
Actualmente se conocen alrededor de 435 meteoritos marcianos, pero este ejemplar destaca por su extraordinaria antigüedad. La roca contiene minerales ígneos, formados a partir del enfriamiento de material fundido, y señales de alteraciones químicas producidas posteriormente por agua.
Esta combinación permite estudiar diferentes momentos de la evolución geológica de Marte utilizando una misma muestra.
#NASA #Ciencia | Una roca encontrada en el Sahara revela cómo el agua transformó minerales de Marte hace 4.100 millones de años, según un estudio financiado por la NASA.https://t.co/upzyDs5xiY pic.twitter.com/UO0VMghMrl
— Análisis Urbano 🇨🇴🕊️ (@AnalisisUrbano) October 30, 2026
Los científicos encontraron evidencias de agua de hace 4.100 millones de años
La investigación estuvo dirigida por Yang Liu, científica del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, conocido como JPL.
Al analizar los minerales del meteorito, el equipo descubrió que algunos habían experimentado modificaciones químicas relacionadas con la presencia de agua hace aproximadamente 4.100 millones de años.
Esto significa que la roca original probablemente se había formado incluso antes. Las evidencias sugieren que el agua interactuó con materiales de la antigua corteza marciana, proporcionando nuevas pistas sobre la actividad geológica del planeta.
Un estudio complementario, publicado en junio de 2026 en Science Advances, también encontró señales isotópicas compatibles con la interacción entre antiguos reservorios de agua y materiales magmáticos.
Una nueva técnica permitió determinar la antigüedad del meteorito
Uno de los desafíos más importantes consistía en establecer cuándo se habían formado los minerales presentes en Teghaza 001.
Para conseguirlo, los investigadores utilizaron técnicas de datación radiométrica que permiten calcular la edad de materiales geológicos a partir de la desintegración de determinados elementos químicos.
El equipo empleó un procedimiento desarrollado por especialistas del Instituto de Tecnología de California que permite analizar granos minerales individuales sin destruir completamente la muestra.
Gracias a esta tecnología, fue posible estudiar un fragmento extremadamente pequeño y conservar gran parte del meteorito para futuras investigaciones.
Sahara'da bulunan 800 gramlık pembe bir taş, Mars'tan kopmuş. Yaşı 4,1 milyar yılı aşıyor. 🪨
Adı Teghaza 001. Haritadaki 13 nokta, Mars'ta koptuğu olası yerler.
Mars'ı çözmek için oraya gitmek mi şart, çöller yeter mi? #Mars
📷 NASA/JPL-Caltech/USGS pic.twitter.com/xZF3WJhKyN
— Berk Kıvanç (@berkkivanc_) October 30, 2026
El meteorito podría proceder de una región desconocida de Marte
La composición mineral de Teghaza 001 presenta semejanzas con materiales identificados por el orbitador Mars Reconnaissance Orbiter en las tierras altas del hemisferio sur de Marte.
Estas regiones conservan algunos de los terrenos más antiguos del planeta y están cubiertas por numerosos cráteres de impacto. Sin embargo, los científicos todavía no pueden determinar con precisión de qué lugar fue expulsado.
Como sucede con otros meteoritos marcianos, un impacto suficientemente potente debió lanzar el fragmento al espacio, donde permaneció hasta terminar cayendo sobre la Tierra.
Qué revela este descubrimiento sobre la posibilidad de vida en Marte
La existencia de agua líquida durante las primeras etapas de Marte es una cuestión fundamental para comprender su evolución y evaluar su antigua habitabilidad.
El agua es uno de los ingredientes necesarios para la vida tal como la conocemos, aunque su presencia no demuestra que hayan existido organismos. Los análisis de Teghaza 001 también podrían ayudar a investigar cómo Marte perdió progresivamente gran parte de su agua y de su atmósfera.
Las diferencias entre determinados isótopos de hidrógeno sugieren que el planeta experimentó importantes procesos de pérdida de hidrógeno hacia el espacio. El descubrimiento no demuestra que haya existido vida en Marte, pero refuerza las evidencias de que el planeta tuvo un pasado mucho más dinámico y con presencia de agua.
Y lo más interesante es que esta historia quedó conservada durante miles de millones de años en una roca que terminó apareciendo en medio del desierto terrestre.