El canon digital, ese impuesto que se paga en Espa√Īa como compensaci√≥n por el derecho a hacer copias privadas de contenido con copyright, fue declarado ilegal tanto por el Tribunal de Justicia europeo como por el Tribunal Supremo. Para el gobierno de Mariano Rajoy, sin embargo, las cosas no han cambiado.

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La Asociaci√≥n de Internautas public√≥ este lunes el borrador de un decreto ley que modificar√° la Ley de Propiedad Intelectual para seguir satisfaciendo las exigencias de los autores y continuar cobrando, en definitiva, una tasa por los derechos de autor. Recordemos que en 2007 se empez√≥ a aplicar el canon por copia privada en el precio de CDs, DVDs, MP3 y otros dispositivos capaces de contener archivos con copyright. Ahora se habla de cualquier ‚Äúequipo, aparato y soporte id√≥neo para la reproducci√≥n‚ÄĚ, por lo que el canon puede aplicarse a pr√°cticamente cualquier gadget sin importar lo que se almacene en su interior.

¬ŅQui√©nes estar√°n obligados a pagarlo? Seg√ļn el borrador, ‚Äúlos fabricantes en Espa√Īa de equipos, aparatos y soportes materiales de reproducci√≥n, en tanto act√ļen como distribuidores comerciales‚ÄĚ. Aj√°, como si los fabricantes no fueran a cargarlo directamente a los usuarios... (dice la Asociaci√≥n de Internautas que alguien est√° intentando tomar a los ciudadanos por ignorantes). Por otro lado, el borrador habla del canon como una ‚Äúurgente y extraordinaria necesidad‚ÄĚ, una frase que no est√° puesta as√≠ por casualidad ya que el art√≠culo 86.1 de la Constituci√≥n permite legislar por decreto ley en el caso de necesidades urgentes y extraordinarias sin pasar por el Parlamento. Acab√°ramos.

El borrador hace adem√°s una definici√≥n inquietante de la copia privada (el derecho a la copia privada es, repetimos, la raz√≥n por la que se cobra el canon digital). Por primera vez, el gobierno diferencia ‚Äúcopia privada‚ÄĚ de copia ilegal acot√°ndola en los siguientes l√≠mites legales:

a) Que se lleve a cabo por una persona física exclusivamente para su uso privado, no profesional ni empresarial, y sin fines directa ni indirectamente comerciales.

b) Que la reproducción se realice a partir de una fuente lícita y que no se vulneren las condiciones de acceso a la obra o prestación.

c) Que la copia obtenida no sea objeto de una utilización colectiva ni lucrativa, ni de distribución mediante precio.

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¬ŅLa parte inquietante? ‚ÄúQue la reproducci√≥n se realice a partir de una fuente l√≠cita‚ÄĚ. Seg√ļn explica P√ļblico, esto ampliar√≠a el concepto de copia privada a las descargas offline de aplicaciones como Netflix o Spotify, a pesar de que dichas descargas ‚Äúno suponen ning√ļn perjuicio para el autor original, sino que son una facilidad que proporcionan estas empresas para no depender de tu conexi√≥n a Internet a la hora de reproducir los contenidos‚ÄĚ. ¬ŅPretende el gobierno cobrarnos tambi√©n por contenidos que consumimos legalmente?

Lo cierto es que el canon digital se plante√≥ all√° por 2003 y las cosas han cambiado mucho en materia de descargas. La mayor√≠a de los consumidores ya no descargamos nada: vemos pel√≠culas y escuchamos m√ļsica en streaming. El canon se pens√≥ para usuarios que manten√≠an una galer√≠a de copias privadas en sus dispositivos, pero esos usuarios ahora son una minor√≠a muy marginal. T√©cnicamente, el gobierno est√° legislando para un modelo de consumo anticuado; por lo que, m√°s que nunca, el canon digital es una tomadura de pelo.

[Asociaci√≥n de Internautas v√≠a P√ļblico]