Foto: Jos√© Ignacio Wert, exministro de Educaci√≥n y Cultura de Espa√Īa. AP Images

Cuando todas las instituciones parecen contagiadas de la misma inoperancia, el Tribunal Supremo nos ha devuelto un poco la esperanza en que haya alguien con dos dedos de frente ahí fuera. La Sala de lo Contencioso-Administrativo del tribunal acaba de tumbar el canon digital.

Los jueces han declarado ‚Äúnulo‚ÄĚ e ‚Äúinaplicable‚ÄĚ el real decreto 1657/2012 aprobado por el Partido Popular. Ese decreto regulaba la obligatoriedad de una compensaci√≥n a los autores por las copias de sus obras que hacen los particulares. Esa compensaci√≥n iba con cargo a los Presupuestos Generales del Estado. En otras palabras. Todos los espa√Īoles pag√°bamos canon por copia privada, ejerci√©ramos el derecho o no.

En realidad, el Canon Digital impuesto por el PP el la desastrosa Ley de Propiedad intelectual ya estaba herido de muerte. El pasado mes de junio, el Tribunal Superior de Justicia de la Uni√≥n Europea emit√≠a una sentencia que lo declaraba ilegal. Es la segunda vez que la UE tiene que intervenir para enmendar las chapuzas del gobierno espa√Īol en materia de propiedad intelectual. En 2011 el mismo tribunal declar√≥ abusiva la versi√≥n del canon que se aprob√≥ y la Audiencia Nacional tambi√©n lo declar√≥ ilegal, pero el gobierno lo resucit√≥ con otra forma.

La sentencia, en definitiva, confirma lo que Bruselas redact√≥ en su momento. El canon actual ‚Äúno puede garantizar que el coste de la compensaci√≥n s√≥lo sea sufragado, en √ļltimo t√©rmino, por los usuarios de copias privadas‚ÄĚ y por lo tanto no es justo. [v√≠a El Espa√Īol]