A veces, los fenómenos más fascinantes del cielo no requieren de telescopios profesionales ni condiciones extremas, solo un poco de curiosidad y saber el momento exacto en el que mirar. Esta noche, quienes se encuentren en el hemisferio norte podrán presenciar algo insólito en la Luna: una X y una V que aparecen fugazmente, aunque en realidad no existan. ¿Por qué ocurre esto? ¿Cómo podemos verlo? Aquí te lo contamos.
Cuando la Luna juega con nuestras percepciones
Esta noche, justo antes del amanecer, la Luna ofrecerá un espectáculo inesperado. Si te encuentras en el hemisferio norte y observas su superficie con unos simples prismáticos o un pequeño telescopio, podrías detectar dos letras perfectamente reconocibles: una X y una V.
Aunque parezca magia o un guiño del cosmos, no se trata de estructuras reales en la Luna. Es un fenómeno óptico, resultado de cómo incide la luz solar sobre ciertas formaciones lunares durante una fase específica del satélite. Nuestro cerebro, amante de los patrones, completa lo que en realidad son juegos de luces y sombras.

A las 05:41 de la madrugada (hora peninsular española), el Sol iluminará parcialmente la superficie lunar de forma que creará este curioso efecto. Si no tienes que madrugar o estás disfrutando de unas vacaciones, vale la pena tomarte el tiempo para mirar el cielo. Verás algo que, aunque efímero, se quedará grabado en tu memoria.
Así se forman la X y la V: sombras que dibujan letras
La famosa “X de la Luna”, también conocida como Werner X, se genera en los límites de tres cráteres: Blanchinus, La Caille y Purbach. Cuando el Sol comienza a iluminar estas zonas durante el primer cuarto lunar, el relieve y las sombras se combinan de forma precisa para formar lo que nuestra mente interpreta como una X.
A pocos grados de distancia, en el cráter Ukert, ocurre algo similar con la letra V. La formación se produce cerca del terminador, esa línea que separa la zona iluminada de la oscura en el disco lunar. Ambas figuras solo permanecen visibles durante algo más de dos horas, lo que convierte al fenómeno en una experiencia breve, pero singular.
No necesitas tecnología avanzada para disfrutarlo. Unos buenos prismáticos bastan, y para orientarte puedes utilizar aplicaciones como Stellarium, que te indicarán con exactitud dónde observar, aproximadamente a 25 grados al sur del ecuador lunar.
Si te lo pierdes, tendrás más oportunidades
Aunque esta aparición de la X y la V sea puntual, no es un evento único en el calendario astronómico. Ocurre varias veces al año, siempre alrededor del primer cuarto de la Luna. Así que, si hoy no puedes trasnochar o te encuentras en otro hemisferio, no te preocupes: la Luna volverá a guiñarte el ojo con sus sombras.
La próxima vez que mires al cielo, recuerda que incluso en el silencio nocturno y la aparente calma del espacio, hay pequeños espectáculos esperando a ser descubiertos. Solo hace falta saber cuándo y cómo mirar.
Fuente: Hipertextual.