Imagen: Backbone Campaign/Flickr

Sabíamos que iba a ocurrir, pero este martes el presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Ajit Pai, anunció su plan para acabar con la neutralidad de la red y entregar el control de Internet a proveedores de servicio como Comcast, AT&T y Verizon (que por cierto es el antiguo empleador de Pai).

El nuevo plan, titulado “Restauración del orden de la libertad en Internet”, promete poner fin a la “microadministración” de Internet por parte del gobierno a cambio de una mayor transparencia por parte de los proveedores de servicio. Sin embargo, también ha sido un plan ampliamente criticado por eliminar las protecciones al consumidor aprobadas por la FCC en 2015.

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La FCC ha anunciado que votará la propuesta el 14 de diciembre, y se espera que se apruebe gracias a una división de los partidos de 3 a 2 a favor de los republicanos. No es demasiado tarde para salvar el Internet gratuito y abierto, pero si tienes dificultades para comprender o explicar exactamente lo que significa el fin de la neutralidad de la red (y por qué es un problema), aquí tienes algunas claves que explican cómo podría afectarte el plan de Pai.

Velocidad lenta (o peor) en algunas de tus páginas favoritas

Sin la neutralidad de la red, los proveedores de servicio tendrán la libertad de dividir Internet en carriles lentos y rápidos, y cobrar a las compañías por tener una velocidad de acceso más alta. Para startups más pequeñas que no pueden pagar más, esto podría ser una sentencia de muerte. E incluso grandes gigantes tecnológicos como Netflix y Amazon podrían no estar dispuestos a pagar más, lo que daría como resultado velocidades de transmisión más lentas para algunas de tus series de televisión favoritas.

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Además, Comcast y Verizon tienen propiedades de medios propias (Comcast es dueña de NBC, mientras que Verizon posee Yahoo y AOL, por nombrar algunos). Sin neutralidad de la red, los proveedores de servicio podrían priorizar fácilmente su propio contenido sobre la competencia. Incluso podrían bloquear el acceso a otros sitios que sean críticos con ellos o supongan una amenaza competitiva.

Precios más altos en los servicios online

Si una compañía como Netflix acuerda pagar tarifas adicionales, es probable que esos precios se trasladen a ti como consumidor. Eso se aplica a casi todos los servicios de streaming, además del almacenamiento en la nube o cualquier otro servicio que pagues en Internet.

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El final de la neutralidad de la red podría incluso subir el precio de los videojuegos, especialmente para aquellos que se juegan online. Los proveedores de servicio como Comcast y Verizon podría decidir cobrar más por la posibilidad de conectarse a un servidor de juegos, y ese precio podría agregarse a futuros juegos. Incluso podrías terminar pagando una tarifa adicional por cada hora de juego online.

Paquetes de Internet al estilo TV por cable

Una de las principales razones por las que la gente abandona el cable en favor del streaming es porque hay paquetes que te obligan a pagar por 30 (o 300) canales adicionales cuando lo único que quieres ver HBO o ESPN. Acabar con la neutralidad de la red podría trasladar la misma práctica comercial a Internet, lo que te obligaría a elegir entre diferentes paquetes escalonados dependiendo de los servicios que necesitas.

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Eso podría estar bien si puedes arreglártelas con un paquete económico y limitado, pero para la mayoría de las personas significará pagar un extra por aplicaciones y servicios que no les importan. En el futuro, tener acceso a Netflix o incluso al buscador de Google podría significar actualizarse a un plan más costoso, a menos que estés satisfecho con las alternativas propias de tu proveedor de Internet.