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Ciencia

Están ganando las bacterias y los hongos super resistentes a la medicación, y matan a más de 50.000 estadounidenses cada año

En EE.UU. las infecciones y muertes causadas por bacterias y hongos resistentes a las drogas aumentaron desde 2019, según los Centros de Prevención de Enfermedades.
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Las bacterias y otros microbios resistentes a las drogas son un grave riesgo para la salud pública, y esa amenaza aumenta, según los datos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, sus siglas en inglés) que cuantificaron el costo anual de esos super gérmenes.

El martes los CDC hicieron pública la última versión de su Informe de Riesgo por Resistencia a los Antimicrobianos (AR). Se estima que hoy hay unos 10 millones de infectados y más de 50.000 muertes al año en EE.UU. debido a bacterias y hongos resistentes a la medicación. Son cifras que superan las que se habían dado a conocer en 2019. Aunque hubo algo de éxito para resolver algunas infecciones resistentes a las drogas, se requieren avances más importantes para prevenir un apocalipsis antimicrobiano, según afirman expertos externos.

“Las cifras son alarmantes desde todo punto de vista, pero lo peor es cuando los médicos especialistas en enfermedades infecciosas conectan a pacientes reales con estas estadísticas en su experiencia cotidiana”, dijo Wendy Armstrong, médica clínica y presidente de la Sociedad Estadounidense de Enfermedades Infecciosas, en declaraciones brindadas a Gizmodo.

Un precio cada vez mayor

Los CDC publicaron su primera iteración del Informe de Riesgo de AR en 2013. En 2019, publicaron un informe más completo centrado en 18 microbios resistentes a las drogas que eran especialmente graves o urgentes, incluyendo al hongo Candida auris (que luego cambió su nombre por Candidozyma auris). El informe calculaba que cada año los gérmenes resistentes a las drogas causaban unos 2,8 millones de infecciones y 35.000 muertes. En 2024, los CDC publicaron otro informe que mencionaba los gérmenes resistentes comúnmente encontrados en los pacientes en centro de salud, aunque el más reciente informe es el más completo desde 2019.

Sobre la base de los datos de 2023 las bacterias y hongos resistentes a las drogas hoy suman 9,7 millones de infecciones y 50.800 muertes cada año en EE.UU. Aproximadamente 40.000 de las muertes se vinculan con infecciones por gérmenes hospitalarios y esas infecciones representaron casi US$12 mil millones en costos por atención a la salud.

Ahora, la lista de súper gérmenes más preocupantes suma 19, agrupados en cuatro riesgos urgentes, 13 graves, y dos de interés, con seis gérmenes más en la lista de monitoreo. La adición más reciente es la Neisseria meningitidis, resistente a las drogas y clasificada como riesgo serio.

Hay señales alentadoras. Las tasas de Clostridioides difficile resistente a las drogas y causa común de infecciones hospitalarias, comenzaron a reducirse en 2019 y están estables desde 2020. Como tal, la enfermedad bacteriana redujo su grado de riesgo, de urgente a serio. Eso sugiere que las políticas para reducir la infección y resistencia propagadas en hospitales funcionan hasta cierto punto.

Al mismo tiempo las infecciones causadas por C. auris, que siguen siendo en general infrecuentes, aumentaron diez veces desde 2019 y hay cepas que demostraron resistencia a prácticamente todos los antifúngicos resistentes. El informe destaca también que hay genes que brindan resistencia a nuestros antibióticos más valiosos y que se propagan entre bacterias con facilidad.

“Es con frecuencia que vemos un paciente con un germen patógeno y luego recibimos el informe de susceptibilidad del laboratorio, y todo el panel es resistente, sin que haya una droga identificada que pueda tratar con efectividad la infección”, le dijo a Gizmodo por teléfono Armstrong, que también encabeza la división de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado. “Eso es sencillamente aterrador”.

Lo que hay que hacer

Los científicos trabajan en estrategias novedosas para evitar que algunos de estos súper gérmenes se conviertan en un problema, desarrollando vacunas para infecciones resistentes como la gonorrea, la Shigella que causa diarrea, y el C. auris. Pero siempre se requerirá una provisión estable de antimicrobianos para tratar estas infecciones, que no dejan de evolucionar. Lamentablemente, a lo largo de los años el desarrollo de nuevos antibióticos y antifúngicos ha sido más lento.

Eso empeora porque los antimicrobianos nuevos tienen que utilizarse con cautela para mantener su efectividad. La escasez significa que las farmacéuticas no pueden ganar tanto dinero como sí lo hacen con otras drogas, y muchas compañías simplemente han abandonado el campo, justificándose por los altos costos de la investigación y el desarrollo.

Hay organizaciones y países que intentan motivar a las grandes farmacéuticas para que retomen el desarrollo de antimicrobianos. Una idea cada vez más popular es el modelo de suscripción, en que los gobiernos negocian un pago de tarifa plana para determinada droga de una compañía, no importa con qué frecuencia se utilice. Es una estrategia que junto a otras forma parte del proyecto de ley Pasteur, promovido por ambos partidos de la política de EE.UU. y que busca acelerar el desarrollo de drogas en ese país. Hay varias organizaciones que activamente promueven la promulgación de la ley.

“Es una forma de convertir el incentivo para favorecer el desarrollo de antibióticos innovadores de importancia para la salud pública, en particular en el caso de organismos resistentes a los antimicrobianos”, afirmó Armstrong. “Hemos visto que este modelo funciona en otros lugares, y vimos también que lo que estamos haciendo ahora no funciona”.

Sin avances reales las infecciones resistentes a las drogas son un riesgo que causará más daño y más muertes en un futuro cercano. Un informe del gobierno de Reino Unido en 2014 indicó que estas infecciones podrían causar 10 millones de muertes en todo el mundo cada año para 2050, lo que se aproximaría a la cantidad de muertes por cáncer en este momento.

Además, estas infecciones afectarían nuestra salud más de lo que la afectan hoy. Desde los embarazos a la quimioterapia y las cirugías de rutina dependen de la red de seguridad que brindan los antimicrobianos. Sin esa red el mundo se convertirá en un lugar más peligroso, parecido a lo que sucedía antes de la era de los antibióticos.

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