Imagen de tomografía computerizada del pez caracol. La mancha verde es un crustáceo en su estómago.

A 8.178 metros de profundidad, a más de medio camino hasta el fondo de la fosa de Las Marianas, vive el pez baboso de Mariana (Pseudoliparis swirei) una especie abisal que acaba de batir el récord al animal capturado a más profundidad. También es una pequeña pesadilla viviente.

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El pez fue visto por primera vez a 7.895 metros en 2014, pero una nueva expedición japonesa lo ha encontrado cerca de Guam aún a más profundidad: 8.178 metros y ha logrado capturarlo para estudiarlo en la superficie.

Mackenzie Gerringer, un investigador de la Universidad de Washington que ayudó a descubrir la especie explica que el pez no parece gran cosa en la superficie. Cierto, parece un cruce antinatural entre renacuajo y filete de pechuga de pollo crudo.

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Foto: Mackenzie Gerringer/University of Washington, University of Hawaii

Pese a su aspecto, el pez baboso es una especie extraordinariamente adaptada a vivir a una profundidad que mataría casi cualquier otro animal. Viven en grupos y sus bocas son capaces de succionar pequeños crustáceos y peces del fondo arenoso. Lo que la ciencia aún no se explica es como su cuerpo blando es capaz de soportar las increíbles presiones que se experimentan a ocho mil metros de profundidad. Los escáneres de tomografía computerizada que muestran la estructura ósea y órganos internos del animal no contribuyen a que lo veamos más bonito, aunque podrían servir para desarrollar nuevas estructuras o materiales. [vía Zootaxa]

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