Blue Origin dice que finalmente ha resuelto el misterio que ha corrido de boca en boca desde que su cohete New Glenn explotó en una nube de fuego y humo sobre la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral en Florida el pasado mes de mayo. La compañía describió la catástrofe como “anomalía”, que sucedió durante una de las pruebas de lanzamiento de la compañía espacial, pero lo ocurrido no solo hizo bajar el valor de las acciones de la empresa, sino que amenazó con cambiar los plazos del programa Artemis de la NASA para volver a enviar astronautas a la Luna.
Afortunadamente quien preside Blue Origin, Dave Limp, trajo buenas noticias del miércoles después de que se identificara la falla del equipamiento que convirtió al New Glenn en una bola de fuego hace un par de meses, y suena a que la solución es relativamente rápida. El único inconveniente es que el problema, una falla en los motores reutilizables BE-4 de Blue Origin podría tener un impacto en futuros lanzamientos del Vulcan Centaur de United Launch Alliance, nave espacial que la firma ayudó a desarrollar en colaboración con Lockheed Martin y Boeing.
“La anomalía se originó en la válvula principal de oxígeno en uno de los motores BE-4, algo que luego se confirmó al recuperar e inspeccionar el hardware”, dijo Limp en declaraciones posteadas en X. “Se hicieron exhaustivas pruebas de motores y componentes para entender mejor la falla con el fin de aplicar mitigaciones”.
Limp dijo que “el camino hacia adelante está claro. Estamos efectuando pequeñas modificaciones en la válvula, que pronto se podrá volver a instalar en los motores existentes”.
La explosión del pasado reciente
Cuando explotó el New Glenn en Cabo Cañaveral el 28 de mayo de 2026, afectó buena parte de la plataforma de lanzamiento del Complejo 36A (LC-36A) de Cabo Cañaveral, que se había renovado en la última década desde que Blue Origin se hizo cargo del sitio en 2015. Desde ese momento la plataforma de lanzamiento solo había operado durante un año y medio, y reabrió cuando el New Glenn despegó en enero de 2025.
La mayoría de las noticias de Blue Origin después del accidente se centraron en sus esfuerzos porque la LC-36ª volviera a operar. Hasta hoy, la compañía dice que ha encontrado una forma de poder reutilizar el puente de lanzamiento que ha quedado intacto, sacar e inspeccionar su mesa de lanzamiento de 900.000 kg, modernizar el sitio para que esté más en línea con el trabajo de Blue Origin en la plataforma de lanzamiento hermana, la LC-36B.
We're not rebuilding the same pad for New Glenn. We're moving to a horizontal/vertical hybrid configuration to get us flying again this year at 36A. We were already working on something similar for 9×4 at 36B. Let me explain what that means. We mate the stages horizontally in… pic.twitter.com/5I0f8GEojs
— Dave Limp (@davill) June 30, 2026
Detrás de esos anuncios, según Reuters, la compañía espacial de Jeff Bezos ha trabajado para hallar la causa de la explosión, bajo supervisión de Limp. El ambicioso objetivo de Blue Origin es lograr que el New Glenn pueda volver a volar a finales de este año.
“Estamos fabricando el hardware actualizado que estará pronto para finales de este mes, y en paralelo seguimos trabajando en el análisis de los detalles de la falla”.
Repercusiones
Los motores BE-4 de Blue Origin impulsan la primera etapa de los vehículos de lanzamiento New Glenn parcialmente reutilizables, pero dos de sus BE-4 también se usan en los Vulcan de United Launch Alliance. ULA declaró que está colaborando con Blue Origin en la investigación posterior al accidente de los problemas de los BE-4, pero no ha efectuado comentarios sobre el impacto que el incidente podría tener en sus futuros planes de lanzamiento.
El Vulcan también ha tenido sus problemas, como una anomalía no relacionada con esto que causó la pérdida del cabezal de uno de sus propulsores sólidos (SBR) durante una misión para enviar un satélite de la Fuerza Espacial de EE.UU. a la órbita geosincrónica en el mes de febrero. Aunque el Vulcan completó su misión, no volvió a volar desde entonces.
En una reunión con inversores el 21 de julio la compañía Northrop Grumman que provee los motores GEM 63XL que se usan en los SBR del Vulcan, dijo que se han efectuado “acciones correctivas” en el motor, y que “para fin de año” tendrán la versión rediseñada.
El CEO de Blue Origin también es optimista en cuanto al New Glenn. “Seguimos avanzando”, afirmó.