En Estados Unidos, el nombre de Nicholas Rossi ha sido sinónimo de misterio y escándalo durante años. Acusado de violación, decidió huir y fingir su propia muerte, un plan que incluyó la publicación de un obituario y una supuesta enfermedad terminal. Sin embargo, su historia dio un giro cuando fue localizado en Escocia, reconocido por el personal de un hospital gracias a sus tatuajes y a una alerta internacional de Interpol.
Este miércoles, un jurado del condado de Salt Lake lo declaró culpable de una violación cometida en 2008 contra una exnovia. El juicio, que duró tres días, incluyó el testimonio de la víctima y sus padres, y terminó con Rossi negándose a declarar en su defensa.
El alcance de las acusaciones

Rossi, cuyo verdadero nombre es Nicholas Alahverdian, enfrenta dos procesos en Utah: el actual, por la agresión sexual a una mujer que entonces se recuperaba de una lesión cerebral, y otro que comenzará en septiembre por un caso distinto de violación.
Según la fiscalía, Rossi aprovechó la vulnerabilidad de su pareja para manipularla económicamente y ejercer control sobre ella. La relación, breve pero intensa, pasó del compromiso a la violencia sexual en pocas semanas. La víctima relató que, tras ser atacada, decidió no acudir a la policía por miedo y por las presiones familiares. No fue hasta una década después, al verlo en las noticias, que decidió denunciarlo.
La condena por violación en primer grado en Utah conlleva una pena mínima de cinco años de prisión, que puede llegar a ser de por vida. La sentencia se conocerá el 20 de octubre.
De Rhode Island a Escocia: la fuga internacional

El rastro de Rossi se volvió difuso en 2020, cuando apareció en internet un obituario que aseguraba que había muerto de un linfoma no Hodgkin. Pero las autoridades y personas cercanas al acusado comenzaron a sospechar. En 2021, sus pasos fueron localizados hasta un hospital en Glasgow, donde fue arrestado mientras recibía tratamiento por COVID-19.
Durante su estancia en Escocia, Rossi insistió en que era un huérfano irlandés llamado Arthur Knight y que estaba siendo víctima de una confabulación. Los investigadores, sin embargo, aseguran haber identificado al menos una docena de alias usados por él en distintos países para evadir la justicia.
Fue extraditado a Utah en enero de 2024, donde lo esperaban múltiples cargos, no solo por delitos sexuales, sino también por fraude en Ohio y por no registrarse como delincuente sexual en Rhode Island.
Una vida marcada por la violencia y el engaño
Rossi creció en hogares de acogida y, según el FBI, ya tenía antecedentes penales desde 2008 por delitos sexuales. En el juicio actual, la fiscalía lo describió como un hombre que utilizaba su inteligencia y encanto para manipular, explotar y abusar de mujeres.
El segundo caso en su contra, previsto para septiembre, lo enfrenta a la acusación de violar a otra exnovia en Orem, Utah, en circunstancias similares: un encuentro en el que presuntamente ejerció violencia sexual después de un conflicto económico.
La condena de este primer juicio marca un punto de inflexión en una historia que parecía diseñada para la televisión: un hombre con múltiples identidades, una fuga internacional y acusaciones que abarcan más de una década.
El próximo mes, Rossi volverá al banquillo, mientras la justicia de Utah y otros estados estadounidenses siguen investigando posibles delitos adicionales.
[Fuente: AP]