El Danubio atraviesa Budapest como si fuera una parte permanente del paisaje, pero su fondo todavía guarda episodios de uno de los periodos más oscuros de Europa. Ahora, una bajada excepcional del nivel del agua ha dejado al descubierto una escena que permaneció oculta durante más de ocho décadas.
Todo comenzó con una motocicleta alemana prácticamente intacta. Sin embargo, al avanzar los trabajos de recuperación apareció algo que cambió por completo el significado del hallazgo: restos humanos pertenecientes a dos soldados alemanes, acompañados por sus chapas de identificación.
El descubrimiento abre la posibilidad de reconstruir quiénes eran aquellos hombres y qué les ocurrió en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial.
Una motocicleta escondía una historia mucho más compleja
A comienzos de agosto, la aparición de una DKW NZ 350-1 en la orilla del Danubio, en la zona de Buda, llamó la atención por su extraordinario estado de conservación. El vehículo, fabricado en Sajonia y destinado al uso militar, había permanecido durante décadas bajo el agua y los sedimentos.
Pero la motocicleta no era el único vestigio de la guerra.
Durante las tareas de recuperación realizadas por especialistas del Instituto y Museo Húngaro de Historia Militar y colaboradores del Volksbund, aparecieron los restos óseos de dos hombres en las proximidades del vehículo. El barro del antiguo lecho del río había preservado además varios objetos personales.
Entre ellos se encontraban dos chapas de identificación alemanas, una alianza y un distintivo de brazo conocido como Kuban-Schild. Estos elementos podrían aportar información fundamental para reconstruir la identidad de los fallecidos.
El trabajo de recuperación estuvo a cargo, entre otros, de Gábor Kohlrusz, vinculado al Volksbund, organización dedicada a localizar, exhumar y documentar a militares alemanes muertos durante la guerra.
La conservación de las chapas resulta especialmente llamativa. En el ejército alemán, estos elementos se diseñaban para dividirse en dos partes: una quedaba junto al cuerpo y la otra era enviada para registrar oficialmente el fallecimiento y facilitar la comunicación con los familiares.
En este caso, las chapas aparecieron completas. Esto plantea una posibilidad inquietante: que las muertes nunca fueran registradas oficialmente y que las familias de ambos soldados permanecieran durante décadas sin conocer con certeza qué había ocurrido.

Una de las identificaciones apunta a las Waffen-SS
Los primeros análisis han añadido otra dimensión al descubrimiento. Una de las chapas corresponde a un miembro de la Wehrmacht, mientras que la otra estaría vinculada a un integrante de las Waffen-SS.
La información todavía debe ser confirmada oficialmente y tampoco está demostrado que cada chapa corresponda exactamente a cada uno de los cuerpos encontrados. El Archivo Federal alemán tendrá que verificar las posibles identidades mediante documentación militar, registros de desaparecidos y otras fuentes históricas.
La presencia de una insignia de Kuban podría aportar otra pista. Este distintivo fue concedido a militares alemanes que participaron en 1943 en la defensa de la cabeza de puente de Kuban, en el sur de la Unión Soviética. Si se consigue determinar a cuál de los fallecidos pertenecía, podría ayudar a reconstruir parte de su trayectoria.
Los especialistas también intentarán establecer la edad que tenían cuando murieron. Para ello pueden estudiar diferentes características de los huesos, las epífisis y las muelas del juicio. Incluso determinados tratamientos dentales podrían ofrecer información sobre el origen geográfico de una persona.
La referencia a las Waffen-SS añade una dimensión especialmente sensible. Esta organización, integrada en la estructura militar y política de la Alemania nazi, participó en numerosos crímenes de guerra y en la persecución y exterminio de millones de personas durante el Holocausto. En los juicios de Núremberg fue declarada organización criminal.
Por eso, identificar al soldado no solo permitiría poner nombre a unos restos olvidados. También ayudaría a reconstruir con mayor precisión una pequeña parte de la historia militar de los últimos meses del conflicto.
¿Qué ocurrió realmente junto al Danubio?
La presencia de la DKW NZ 350-1 junto a los restos no significa necesariamente que los dos soldados viajaran en ella.
Podrían haber utilizado la motocicleta, quizá con uno de ellos conduciendo y el otro como acompañante. Pero también pudo tratarse de un vehículo perteneciente a una unidad militar diferente. Incluso existe la posibilidad de que la motocicleta terminara en el río después de la muerte de los hombres.
Otra hipótesis es que el vehículo y otros materiales fueran arrojados deliberadamente al Danubio al terminar los combates.
Esta última posibilidad cobra fuerza debido a otro descubrimiento realizado durante la intervención: también había munición y minas anticarro alemanas Tellermine 35. La presencia de explosivos obligó a intervenir a especialistas en desactivación.
El Instituto Húngaro de Historia Militar considera posible que el sector funcionara como una especie de depósito o vertedero de material bélico después del asedio de Budapest. Sin embargo, todavía no existe una conclusión definitiva sobre cómo llegaron allí todos esos objetos.
Una posible conexión con la batalla de Budapest
La cronología permite plantear una relación con la batalla de Budapest, aunque todavía no puede demostrarse.
El enfrentamiento se desarrolló entre finales de 1944 y el 13 de febrero de 1945, cuando las fuerzas soviéticas tomaron la ciudad después de un prolongado cerco. Las tropas alemanas y húngaras resistieron en condiciones extremas frente al Ejército Rojo y unidades rumanas.
Los combates provocaron enormes pérdidas y dejaron miles de cadáveres sin identificar.
Actualmente, muchos de los soldados alemanes y húngaros fallecidos durante aquella etapa descansan en el cementerio militar de Budaörs, al oeste de Budapest. Allí han sido enterradas más de 16.000 personas relacionadas con los combates.
Si los dos hombres encontrados en el Danubio murieron durante la batalla sigue siendo una pregunta abierta. Tampoco está claro si fallecieron en combate, a causa de una mina o en circunstancias posteriores.
Los análisis forenses y la documentación militar podrían ayudar a resolver parte de ese misterio. Una vez concluidos los trabajos de identificación, los restos serán trasladados al cementerio militar de Budaörs.
El hallazgo también demuestra hasta qué punto los ríos europeos continúan revelando episodios de la Segunda Guerra Mundial. El nivel excepcionalmente bajo del Danubio ha dejado expuestos restos de embarcaciones, vehículos, munición y otros objetos que permanecieron ocultos durante décadas.
Y los especialistas creen que podrían aparecer más.
Lo que comenzó con una motocicleta militar cubierta de barro ha terminado convirtiéndose en una investigación sobre dos hombres desaparecidos, una posible conexión con las Waffen-SS y un episodio de la batalla de Budapest que quizá todavía tenga capítulos por descubrir.
[Fuente: Euro News]