Foto: AP Images

Los planes para ampliar un hotel en el centro histórico de Ciudad de México tendrán que esperar. Bajo el terreno de la obra ha aparecido un espectacular hallazgo. Se trata de los restos de un templo dedicado al dios del viento Ehecatl, y una cancha ceremonial de pelota azteca con restos humanos.

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Expertos del Instituto Nacional de Antropolog√≠a e Historia (INAH) en la Ciudad de M√©xico han confirmado que las estructuras pertenecen a la antigua ciudad de Tenochtitlan, y estuvieron en uso probablemente desde 1481 hasta 1519, coincidiendo con la llegada de los espa√Īoles. Seg√ļn los investigadores, esta cancha puede ser la primera en la que un extranjero contempl√≥ un juego de pelota azteca. Ese extranjero no era otro que el mism√≠simo Hern√°n Cort√©s.

Los registros hist√≥ricos indican que Hern√°n Cort√©s recorri√≥ el recinto sagrado de Tenochtitlan en compa√Ī√≠a del Moctezuma Xocoyotzin y lleg√≥ a asistir a un juego de pelota invitado por el tlatoani (gobernante) de la ciudad. La cancha donde sucedi√≥ todo eso es esta que hoy se encuentra pr√≥xima a la Calle Guatemala. En palabras del arque√≥logo del INAH Raul Barrera:

Las fuentes hist√≥ricas refieren que Hern√°n Cort√©s conoci√≥ el Recinto Sagrado de Tenochtitlan en compa√Ī√≠a de Moctezuma, quien le dio un recorrido por sus principales edificios, e incluso se dice que tuvo la oportunidad de observar el desarrollo de un juego de pelota, cuyos restos ha ido verificando el PAU en distintos salvamentos arqueol√≥gicos.

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En la cancha de pelota azteca han aparecido también 32 huesos cervicales humanos que probablemente pertenezcan a jugadores decapitados durante las ceremonias asociadas al juego.

El hallazgo del templo y la cancha forman parte de un extenso programa de arqueología urbana puesto en marcha por la en 1991 para estudiar varias calles del centro histórico. Se trata del subsuelo del área que ocupan las calles de Moneda por su lado sur; Correo Mayor y El Carmen por el este; San lldefonso y González Obregón, al norte, y Brasil y Monte de Piedad al oeste.

Aparte del templo y la cancha, en la zona ya han aparecido un Cuauhxicalco (el edificio donde se incineraba a los gobernantes) y varias esculturas que representan al dios de la muerte Mictlantecuhtli y al dios del fuego Xiuhtecuhtli. Las escavaciones en la zona contin√ļan. [Reuters v√≠a Huffington Post M√©xico]