Parece que no sólo los dinosaurios se extinguieron hace unos 65 millones de años. La mayor parte de la población de abejas del planeta también pereció en una desaparición masiva al final del período Cretácico. Investigadores de Australia y Estados Unidos han encontrado pruebas de ello mediante análisis genético.

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Es relativamente fácil encontrar fósiles con abejas de hace 45 millones de años, pero la frecuencia con la que aparecen estos insectos más atrás en el tiempo es mucho menor. Los yacimientos no son suficientes como para estudiar la evolución de las poblaciones de abejas, así que la Doctora Sandra Rehan, de la Universidad de New Hampshire ha optado por otro método: el análisis filogénetico.

Rehan y su equipo ha estudiado el ADN de 230 especies de abejas pertenecientes a cuatro grandes familias de todos los continentes salvo la Antártida. El resultado de ese análisis ha sido una huella genética común que les sucedió a todas al mismo tiempo y que encaja perfectamente con la idea de una extinción masiva a la que sólo sobrevivieron unas pocas.

El estudio, publicado en Plos One, y sus resultados servirán para entender las dificultades por las que pasa hoy esta industriosa raza de insectos. [Plos One vía Sci-News]

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Foto: Symbiot / Shutterstock