En medio de la controversia en redes sociales, un hecho ocurrido en El Doradillo ha generado alarma en el ámbito ambiental. Un reconocido influencer de Estados Unidos, identificado como Howard Paul Shore, se involucró en el intento de rescatar un delfín varado, acompañado por un vecino que, en lugar de contactar a las autoridades, colaboró en una maniobra imprudente. Este incidente ha despertado la indignación de especialistas y ha puesto de relieve la importancia de dejar en manos de expertos cualquier intervención en la fauna marina.
El suceso tuvo lugar el pasado miércoles en el Área Natural Protegida El Doradillo, cerca de Puerto Madryn, un espacio reconocido por su rica diversidad marina. Howard Paul Shore, influencer conocido por su contenido en redes sociales, decidió actuar ante la vista de un delfín varado. Acompañado por un vecino, optó por manipular directamente al animal en vez de comunicarse de inmediato con el Centro Operativo de Guardaparques, que se encuentra a pocos metros y cuenta con el equipamiento y la capacitación necesaria para estas emergencias. Esta acción, lejos de ser un acto solidario, desencadenó una situación de alto riesgo para el delfín.

La maniobra inapropiada
Durante la intervención, el influencer y su acompañante procedieron a mover al delfín sin seguir ningún protocolo de rescate. En concreto, se observó que tiraron del animal por la cola, una acción sumamente peligrosa. Víctor Fratto, director de Refaunar, calificó esta maniobra como “todo lo que no hay que hacer” en estos casos. La manipulación indebida de un delfín puede provocar daños graves en sus músculos, nervios y vasos sanguíneos, lo que en muchos casos resulta en lesiones irreparables o incluso en la muerte del animal. La ausencia de una intervención profesional evidenció la falta de conocimientos sobre cómo actuar en situaciones de emergencia en la fauna marina.
Expertos y autoridades ambientales reaccionaron de inmediato al hecho. Fratto enfatizó la necesidad de que, en casos de animales varados, la intervención sea realizada exclusivamente por personal capacitado. Según el especialista, la proximidad del Centro Operativo de Guardaparques habría permitido un rescate seguro si se hubiera solicitado ayuda. Manipular al delfín de manera incorrecta no solo aumenta el riesgo de lesiones fatales, sino que también genera un estrés extremo en el animal, comprometiendo su posibilidad de recuperación. Esta imprudencia ha puesto en evidencia la importancia de respetar los protocolos establecidos para el rescate de fauna.
Operativo y procedimientos adecuados
Una vez difundido el incidente, tanto Guardaparques como Refaunar activaron un operativo de búsqueda en la zona para localizar al delfín. En caso de encontrarse sin vida, se procederá a realizar una necropsia que determine las causas exactas del deterioro del animal. Además, la Dirección de Conservación de la Secretaría de Turismo Municipal se puso en contacto con las autoridades provinciales de fauna para evaluar y tomar las medidas correctivas pertinentes. Este operativo subraya la importancia de actuar con responsabilidad y de seguir los procedimientos adecuados cuando se enfrenta a emergencias en el medio marino.
En declaraciones a «Punto de Partida» de FM del Viento, Víctor Fratto explicó que, al encontrar un animal varado, lo primordial es contactar inmediatamente al 103 o a los Guardaparques. “No se trata simplemente de meter al delfín en el agua de forma improvisada; el animal puede necesitar estabilización para evitar el riesgo de ahogamiento”, advirtió. Mientras se espera la asistencia especializada, se recomienda dejar al delfín en la orilla y, de ser posible, cavar un pequeño hueco debajo de sus aletas para retener agua que le permita regular su temperatura. Es fundamental evitar el contacto físico brusco, ya que la piel del delfín es muy sensible y cualquier manipulación inadecuada puede aumentar su estrés y provocar lesiones.
¿Urgencia o ignorancia?
El incidente protagonizado por Howard Paul Shore pone en evidencia la necesidad de actuar con conocimiento y responsabilidad cuando se trata de la fauna marina. La imprudencia en el manejo de animales en situaciones críticas no solo agrava el problema, sino que puede derivar en desastres ambientales irreparables. Este caso debe servir como recordatorio de que la protección de la vida silvestre requiere de la intervención de profesionales capacitados y de una estricta observancia de los protocolos establecidos. Educar al público sobre las prácticas correctas en rescates de fauna es esencial para preservar el equilibrio ecológico y evitar tragedias similares en el futuro.