Knack llegó en noviembre de 2013 como el primer juego oficial y exclusivo para PlayStation 4. Ahora, casi cuatro años más tarde, hemos podido probar su secuela, la cual llegó para mejorar todo lo mejorable, pero sin dejar de ser lo que representa esta saga: un juego bastante divertido con aires retro.

Básicamente con esas dos palabras puedo resumir lo que me ha parecido Knack II: divertido y retro. Sin más. El título recuerda demasiado a los clásicos juegos de plataformas en 2D y 2.5D de hace un par de décadas, con la diferencia de que también cuenta con un estilo de juego beat ‘em up. Dicho en palabras sencillas, su estilo de juego es similar al de un God of War, pero sin toda la violencia, sangre y sadismo de la historia de Kratos, sino más bien colorido y completamente amigable para personas de todas las edades.

En Knack II, al igual que en el primer juego, controlas a un extraño personaje llamado Knack que puede hacer crecer su cuerpo usando reliquias muy antiguas. Esto le permite crecer y encogerse a voluntad, siendo esta la mecánica principal del juego. Gracias a ello puedes luchar contra duendes y robots pequeños o gigantes, derribar paredes o atravesar pasillos mínimos. Gráficamente, gracias a esa habilidad de separar su cuerpo en partículas, es impresionante.

El juego por un lado consiste en saltar y esquivar obstáculos para superar niveles (algo que suele hacerse tanto en 3D como, principalmente, con visibilidad lateral en 2D), cambiando de tamaño constantemente. No obstante, el combate es lo más divertido de Knack II, consistiendo en derrotar oleadas de enemigos cada vez más fuertes usando varios tipos de golpes, puñetazos, patadas y habilidades que irás aprendiendo a lo largo de su campaña, la cual dura unas 14 horas.

No hay mucho más que hacer en Knack II, por lo que seguro te suena algo repetitivo. Y sí, en parte lo es, pero superar cada nivel es tan satisfactorio y divertido que no importará, sobre todo si lo juegas en cooperativo, dado que una de las mayores novedades y ventajas de Knack II es que cuenta con un modo que te permite jugar con alguien en línea o en local, sentado a tu lado en el sofá. Al hacerlo, obtienes aún más habilidades y golpes distintos para enfrentarte a tus enemigos. Knack II es retro hasta en este aspecto, intentando revivir las partidas de sofá que han sido tan abandonadas por esta industria.

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La historia de Knack II, lamentablemente, no es nada memorable. Knack y su amigo humano se dedican a combatir duendes y robots ancestrales mientras intentan averiguar quién los controla, para después derrotarlo y salvar al mundo. Con la excepción de algunos diálogos divertidos, no hay más nada que acotar. Y quizás, no le hace falta. Aquí uno viene a dar mamporros a oleadas de duendes y enemigos en un nivel, para después dirigirte a otro.

Knack II es un juego simple y divertido que me llevó de regreso a la infancia, mientras me hacía enfrentarme a montones de enemigos y darle uso a todas las habilidades que había conseguido hasta entonces, desde espadas láser en cada brazo a puñetazos como cañonazos. Es uno de esos títulos que, aunque no marcará mi vida, me gustaría jugarlo con un hijo o un hermano pequeño.