Antonio Resines, Director de la Academia de Cine Espa√Īola, se ha sentado hace unas horas en el plat√≥ de TVE para dar su particular visi√≥n sobre la el estado de la pirater√≠a en el pa√≠s. El problema ‚Äúde todo‚ÄĚ, seg√ļn Resines, es la pirater√≠a y acto seguido ha dado algunos datos sobre la misma. S√≥lo hay un problema: son falsos.

Esas cifras colocan las descargas ilegales en Espa√Īa en 4.000 millones anuales (unas 85 por ciudadano, haciendo un c√°lculo r√°pido) y de acuerdo con el Director de la Academia, eso supone, con un precio de mercado que Resines no se ha molestado en aclarar, 23.000 millones de euros. As√≠, a bocajarro.

Las cifras de Resines salen, para empezar, de los datos del Informe del Observatorio de Pirater√≠a y H√°bitos de Consumo de Contenidos Digitales de 2014, realizado por la consultora Gfk a instancias de la Coalici√≥n de Creadores. Los 23.000 millones hacen referencia al valor de mercado, no a la falta de ingresos (lucro cesante) a los que hace referencia Resines en TVE. Seg√ļn ese informe, las p√©rdidas rondaran los 1700 millones de euros como ‚Äúlucro cesante‚ÄĚ. Dicho estudio ya fue criticado duramente y desmontado b√°sicamente punto a punto por su metodolog√≠a m√°s que cuestionable.

La afirmación también choca con las dudas que Keith Le Goy, presidente de distribución internacional de Sony Pictures, planteaba en un intercambio de emails revelados tras el escándalo de Sony Leaks.

La MPA [Motion Picture Association estadounidense] me confirma que la mayor√≠a de estad√≠sticas impactantes tanto para el alcance de la pirater√≠a como el da√Īo financiero no son p√ļblicas. Desde luego, cuantificar el da√Īo financiero siempre ha sido dif√≠cil ya que no todas las descargas ilegales equivalen a una venta potencial [perdida]. [...] Para el alcance de la pirater√≠a, creo que lo m√°s seguro es incluir ejemplos de nuestras series. Esto levantar√° menos sospechas sobre la metodolog√≠a.

La MPA nos ha advertido que hay muchas estadísticas publicadas sobre piratería, pero la metodología [para su obtención] es errónea o cuestionable, así que tenemos que ser cuidadosos de no coger datos de cualquier parte y ponerlos en la presentación de Steve - sobre todo dada la potencial atención mediática.

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Dicho de otro modo: la mayoría de cifras sobre la piratería que publica la propia industria son una mentira colosal lo saben hasta ellos mismos, incluido el propio Resines.

Por otro lado, y como menciona el email de Le Goy, la relación entre descarga ilegal y pérdida de venta potencial no es directa. Es más, hay varios estudios que demuestran justo lo contrario: los piratas son los que más contenidos acaban consumiendo después.

Hagamos un Hadopi ¬ŅQu√© podr√≠a salir mal?

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Para terminar de redondear la jugada, Resines ha hecho referencia también a la implantación de una medida similar a Hadopi en Francia. Hadopi consistía en un sistema de avisos al usuario pirata que cortaba la conexión en caso de reincidencia continua, un fracaso de proporciones tan considerables que tuvo que ser derogada no sólo por sus métodos cuestionables sino por su incapacidad para resolver el problema que debía resolver.

La industria audiovisual no tiene un problema en Espa√Īa, tiene muchos. El m√°s importante una descompensaci√≥n brutal entre la demanda y la calidad de la oferta. Algunas alternativas, como Netflix, no son la panacea, pero ya empiezan a dibujarse en el horizonte. El otro, antes que unas cifras inventadas, es tener a elementos del calibre de Resines mintiendo y diciendo barbaridades en la televisi√≥n p√ļblica:

- ¬ŅCu√°l fue la √ļltima pel√≠cula que vio usted en el cine, se√Īor Resines?

- Ahm... uhm... ahora mismo no recuerdo.

Exacto.

Imagen: AP/StacieStauff/Shutterstock