Hace unos años Guillermo del Toro declaró en la ceremonia de los Oscar que “la animación es cine”, pero a pesar de todos los éxitos pareciera que Hollywood no llega a considerar que sea así.
En un informe reciente de Variety con varios profesionales de la industria se puede ver la percepción de occidente en cuanto a la animación, que al mismo tiempo se ve como medio “niñera”, mayormente para entretener a los más pequeños. Con todo, ha demostrado ser una industria generadora de buen dinero durante décadas, confiable, exitosa, como se ha visto con Super Mario Galaxy ahora en 2026, que recauda ya más de US$1 mil millones, en tanto que Intensamente 2 y Zootopia 2 suman a las taquillas de Disney. Sin embargo, como le dijo un animador al medio, el éxito también ha sido algo “frustrante” de ver: un estudio hace alarde del éxito comercial y de los premios que se lleva una peli y luego se dirige a los que trabajaron allí desde siempre y les dice: “Ya no los necesitamos”.
El éxito comercial no siempre se traduce en reconocimiento
El presidente de Pixar Jim Morris señaló, con razón, que la animación hoy está “siendo el soporte de muchos estudios en este momento”, pero el jefe creativo Pete Docter no opina lo mismo porque dijo que la animación no puede considerarse “pelis para chicos” cuando la mayoría de esas películas son “graciosas, un poco tontas, algo así como material de niñera, pero podríamos avanzar un paso más allá” como industria. Claro que Docter no detalla cuál sería ese paso más allá, y hay que reconocer que Pixar en los últimos años ha estado trabajando en temas y perspectivas más particulares.
La solución de Laika, por otra parte, es hacer que la gente vea a sus películas como lo que son:películas y nada más. David Burke, jefe de marketing, le dijo a Variety que el estudio Wildwood no busca activamente que sus películas se vendan como animadas sino que confía en que “nuestro público busque nuestras pelis, más allá del medio, porque no caben en ninguna categoría”. Sí, es posible que así esa porque además el estudio está desarrollando hoy una cantidad de proyectos en acción real, pero lo que Burke dijo tiene sentido: para evitar el estigma las películas animadas se pueden promocionar como películas comunes, y así debería ser.
Para los que están interesados en la animación, la verdadera señal del respeto por este medio sería que una película animada ganara el Oscar a “Mejor Película”, y eso evidentemente no es algo en que todos estén de acuerdo. Morris quiere que los empleados en el sector de la animación sean elegibles, en tanto que Jorge Gutiérrez piensa que las películas en acción real tienen una ventaja natural y que hay “demasiados miembros de la Academia” que tratan automáticamente a la animación como algo que hay que aguantar.
La nota completa en inglés, sobre lo que piensa la rama de la animación de Hollywood está aquí.