Imagen: Stephane Vetter / NASA

La policía nacional de Islandia detuvo la semana pasada a dos conductores extranjeros que circulaban de manera errática por la autopista que conecta Reikiavik con el aeropuerto. Los oficiales pensaron que iban borrachos, pero ambos estaban sobrios. Conducían “bajo la influencia de la aurora boreal”.

“La aurora apareció en el cielo y no pude quitarle los ojos de encima”, se excusó uno de los conductores, que había estado zigzagueando entre carriles antes de ser detenido. Los agentes le pidieron que aparcara el vehículo en un lugar seguro para seguir contemplando la aurora.

La policía ha lanzado esta semana un comunicado para advertir a otros turistas extranjeros del peligro de mirar el cielo al volante. Aconsejan a los conductores que mantengan los ojos en la carretera o que encuentren un lugar seguro para detener su automóvil y seguir mirando al cielo.

No es la primera vez que la belleza hipnotizante de Islandia se convierte en un problema de seguridad vial. En 2015, un funcionario de Administración de Carreteras se quejó de que los turistas estuvieran causando colisiones al detener bruscamente sus vehículos en mitad de la carretera para hacer fotos de ovejas, caballos “o cualquier otra cosa que capte su atención”.

[Iceland Magazine vía BBC]