Cuando te levantas para ir trabajar y dormiste poco o mal es comprensible que estĂ©s cansado la mayor parte del dĂ­a. En cambio, lo que no es tan comprensible es que despuĂ©s de haber dormido un nĂșmero razonable de horas te sigas arrastrando. Esto es lo que dice la ciencia sobre ese agotamiento “perpetuo”.

Nos pasa a muchos. Nos pasamos dĂ­as cansados ​​y letĂĄrgicos, incluso despuĂ©s de esas siete o mĂĄs horas de sueño que recomiendan de descanso cada noche. Entonces, ÂżquĂ© demonios estĂĄ pasando? Los chicos de AsapScience explican una serie de claves que nos podrĂ­an estar llevando a ese escenario.

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La primera de las razones que exponen es el sedentarismo. Cuanto mĂĄs lo sea una persona, mĂĄs cansada estarĂĄ. A pesar de que pensemos en el esfuerzo fĂ­sico como algo agotador, resulta que hacer ejercicio, aunque sea algo ligero unas pocas veces a la semana, puede ayudarnos a tener mĂĄs energĂ­a.

Si eres del clan de los “cansados” sedentarios, piensa en un dĂ­a que hayas tenido algĂșn tipo de actividad (inusual) al aire libre, tal vez un paseo largo o algĂșn juego en el parque. Lo mĂĄs probable es que esa noche durmieras excepcionalmente bien. Lo cierto es que las personas que hacen ejercicio regularmente pueden disfrutar de noches buenas de sueño, incluso si el nĂșmero de horas que duermen sigue siendo el mismo.

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Otro problema para algunas personas puede llegar a través del café y su dependencia para permanecer despierto. A pesar de que la mayoría no se toma un café antes de acostarse, la ventana para evitar la cafeína debería ser mucho antes. La cafeína bloquea la adenosina, un neurotransmisor que se acumula en el cerebro durante todo el día, haciéndonos somnolientos por las tardes.

Si eres de los que toma café hasta seis horas antes de ir a la cama, entonces es probable que estés afectando a la producción de adenosina, por lo que es mås difícil ir a dormir. Ademås, los estudios han demostrado que la cafeína enturbia nuestros ritmos circadianos.

TambiĂ©n existen otros casos donde el agotamiento no se reduce a nuestro estilo de vida y estĂĄ mĂĄs relacionado con la propia salud mental de cada uno. Un ejemplo de ello se produce con el trastorno de ansiedad generalizada que puede venir con la fatiga, e incluso Ășnicamente con altos niveles de estrĂ©s que nos dejarĂĄ bastante drenado. La depresiĂłn tambiĂ©n suele venir acompañada de un impacto en la calidad del sueño.

Aparte de la salud mental nuestra condición física también pueden causarnos un cansancio excesivo. ¿Qué hacer en la mayoría de los casos? Acudir a una consulta y ser diagnosticados por un médico, quienes nos pueden informar sobre la falta de alguna deficiencia que le falte a nuestro cuerpo o detectar problemas como la diabetes. [AsapSCIENCE vía ScienceAlert]