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Ciencia

La ciencia lo creía perdido desde hace 89 años, pero desde entonces este venenoso primate se ha estado escabullendo en hogares y jardines

Los científicos del Centro Alobi de Rescate de Vida Silvestre, en Indonesia, confirmó que el loris perezoso de Bangka no se ha extinguido, aunque sabe muy bien cómo ocultarse.
Por Matthew Phelan Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Es diminuto y experto en permanecer oculto. El loris perezoso de Bangka (Nycticebus bancanus) ha pasado casi un siglo evadiendo a los biólogos de vida silvestre en su hábitat nativo de las islas de Bangka, Sumatra y Borneo, Indonesia. Antes de desaparecer en 1937, esta criatura de ojos grandes formaba parte del único grupo conocido de primates venenosos del mundo, por una extraña toxina que se activa cuando el loris lame una glándula que tiene en la cara interna de su brazo, lo que hace que su mordida sea más peligrosa o que su pelaje sea tóxico cuando lame su pelo como forma de defenderse.

Finalmente los conservacionistas lograron encontrar al perdido loris perezoso de Bangka, un caso inusual de la taxonomía que se presume extinta. Fue gracias a una serie de rescates de animales silvestres del Centro Alobi, entre 015 y 2025. Indonesia es el hábitat de varias especies de loris perezoso que incluyen las variedades de Sunda (Nycticebus coucang) y Río Kayan (Nycticebus kaya), lo que podría explicar cómo fue que el loris perezoso de Bangka evitara ser detectado con confirmación científica durante esa década.

Los investigadores señalan en su estudio publicado en Spixiana en octubre que “se identificaron potencialmente 90 especímenes de loris perezoso de Bangka “en el nivel de especie, basándose en la coloración del pelaje y las circunstancias del descubrimiento”.

“Lo que me resulta asombroso es que un primate tan carismático y singular haya recibido tan poca atención científica durante casi un siglo”, le dijo a Reuters Timon Glaw, coautor del estudio e investigador de biodiversidad. “Después de todo, Bangka está a solo una hora de vuelo desde Yakarta, una de las ciudades más grandes del mundo”.

Casos impactantes

Las mediciones confiables ubican al loris perezoso de Bangka en el grupo de menor tamaño del género Nycticebus. Puede llegar a los 25,8 centímetros de largo en comparación con el loris perezoso de Sumatra (Nycticebus hilleri), por ejemplo, que llega a los 37 cm. Dicho esto, el Bangka tal vez sea la especie más letal de loris perezosos por su veneno. Inusual, segregado bajo su brazo y activado por la saliva, se dice que es tan tóxico como para causar un choque anafiláctico en un humano adulto.

Los voluntarios y personal de Alobi rescataron al menos siete especímenes de loris perezoso de Bangka, que se habían electrocutado y sufrieron quemaduras que se condicen con el contacto accidental con cables de energía eléctrica, tal vez por haber trepado por las torres.

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©Spixiana

El factor de conexión primario con el entorno humano cada vez más cercano, según el centro de rescate para 39 de los 90 loris perezosos de Bangka, es que 16 de los especímenes rescatados se descubrieron cuando se escabullían para ingresar en jardines y viviendas. Seis más estaban al costado de la ruta, y “otros cinco se rescataron del comercio local de vida silvestre, o estaban en cautiverios en tanto que tres más se encontraron en plantaciones, uno estaba atascado en un cerco y otro más había sido atacado por un perro”.

“El hábitat natural en la isla de Bangka se ha encogido mucho debido a la minería ilegal de estaño y los terrenos que se han ocupado con plantaciones de palmeras”, declaró Langka Sani, quien dirige el Centro Alobi de Rescate de Vida Silvestre. “Nos alegra contribuir al registro científico y mostrar que el loris perezoso de Bangka no se ha perdido, aunque la especie sigue estando cerca de la extinción”.

Lenta reducción de la población

A pesar de que se lo creía extinto la Unión Internacional por la Conservación de la Lista Roja de la Naturaleza ha clasificado al loris perezoso de Bangka como “en riesgo crítico”, y el nuevo descubrimiento no cambia mucho las cosas.

“El hecho de que el loris perezoso de Bangka vuelva a estar en el radar de la ciencia sólo constituye un primer paso”, dijo Glaw, estudiante de gestión de biodiversidad y conservación de la naturaleza en el Haus des Meeres Aqua Terra Zoo de Austria. Dijo que “se necesita con urgencia una estrategia de conservación con censo de la población, estudios genéticos y por sobre todo, la protección del hábitat que les queda. El próximo desafío es asegurar que no se extinga”.

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