La empresa Hardt Hyperloop ha anunciado un avance significativo en el desarrollo de este nuevo sistema de transporte. Según la Associated Press, la compañía ha logrado «levitar» su vehículo y enviarlo a través de un tubo subterráneo de 420 metros en el Centro de Pruebas de Hyperloop Europeo.
Marinus van der Meijs, director de tecnología e ingeniería en Hardt, informó que durante la prueba, el vehículo fue elevado y los sistemas de guía y propulsión fueron activados. Sin embargo, el vehículo no alcanzó grandes velocidades; solo viajó a unos 29 kilómetros por hora, equivalente a un tren lento, y no llevaba pasajeros.
Las piezas necesarias para lograr el objetivo
Roel van de Pas, director comercial de Hardt, destacó que para que el Hyperloop sea una realidad como sistema de movilidad, se necesita resolver un complejo rompecabezas que incluye tecnología, políticas y colaboración público-privada.
El desarrollo del Hyperloop ha enfrentado muchos desafíos. Hyperloop One (anteriormente Virgin Hyperloop), una de las principales empresas involucradas, cerró el pasado diciembre después de años de esfuerzos y numerosos contratiempos financieros.
A pesar de estos problemas, China ya parece tener un Hyperloop funcional que está rompiendo récords de velocidad. Esto plantea preguntas sobre por qué el desarrollo en el mundo occidental ha sido tan difícil en comparación con el éxito de China. Una posible razón podría ser la “colaboración público-privada” mencionada por van de Pas. Mientras que el modelo occidental depende de empresas privadas impulsadas por el lucro, China financió su tren con dinero gubernamental.
Elon Musk, a menudo acreditado por popularizar la idea del Hyperloop, en realidad no inventó el concepto y ha admitido que no tenía un interés genuino en desarrollarlo. Recientemente, Musk ha estado ocupado con otros proyectos, como convertir Tesla en una empresa de robotaxis, comprar y destruir Twitter, apoyar la reelección de Trump y experimentar con microchips en cerebros de monos.
El avance de Hardt Hyperloop es un paso positivo, pero queda mucho por hacer antes de que el Hyperloop se convierta en una opción de transporte viable y generalizada.