Nzinga, reina de Angola. Wikimedia Commons

Contaba el Marqués de Sade que había una mujer que inmolaba a sus amantes. Una mujer que tras convertirse en reina convirtió su reinado en un gran harén de hombres a su disposición. Tipos ataviados con ropas femeninas que debían combatir a muerte por una noche de lujuria. Sade se refería a Anna Nzinga.

La historia de Nzinga comienza en el siglo XVI, cuando los traficantes de esclavos portugueses se dirig√≠an al Congo y al suroeste de √Āfrica, despu√©s de que su participaci√≥n en la trata de esclavos fuera amenazada por Inglaterra y Francia en el norte del continente. Los portugueses acudieron all√≠ creyendo que iban a tenerlo todo muy f√°cil.

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Sin embargo, su oposici√≥n m√°s obstinada lleg√≥ de una fuente inesperada. Una reina angole√Īa que maniobr√≥ impunemente en su camino al poder. Una mujer que luch√≥ contra los esclavistas durante d√©cadas, aunque ella luego tendr√≠a sus propias reglas para manejar a los hombres y sus amantes.

La reina de Angola

Dibujo de Nzinga. Wikimedia Commons

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Anna Nzinga, Nzinga de Ndongo y Matamba, naci√≥ una tarde de 1583. Ella fue la hija del rey Kiluanji Kia Samba, en el pueblo Mbundu en la actual Angola. Dice la historia que Nzinga fue llamada as√≠ porque naci√≥ con el cord√≥n umbilical de su madre envuelto alrededor de su cuello, y la palabra de Mbundu para ‚Äútorcer‚ÄĚ era kujinga (de ah√≠ a la similitud de c√≥mo se pronuncia Nzinga como ‚ÄúNjinga‚ÄĚ).

Desde muy peque√Īa aprendi√≥ el arte de la guerra. El rey Ngola Kiluanji permiti√≥ que tanto Nzinga como su hermano Ngola Mbandi presenciaran c√≥mo gobernaba el reino, incluyendo los numerosos ataques contra invasores portugueses que intentaban infiltrarse en el territorio. Como resultado, sus hijos crecieron entendiendo las terribles implicaciones que tendr√≠a la colonizaci√≥n portuguesa, la cual depend√≠a de la esclavitud para expandir su alcance y riquezas.

Dicen los libros que Nzinga apareció por primera vez en los registros históricos en 1622, cuando llegó a Luanda como emisaria de su hermano y gobernante de la época, Mbandi. Su hermano había estado dedicando todos sus esfuerzos para mantener a los portugueses fuera de las tierras al este de Luanda. Durante su visita, Nzinga se convirtió al cristianismo y fue bautizada como Ana de Souza, un hecho que la ayudaría en sus negociaciones posteriores con los portugueses.

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Nzinga, reina de Angola. Wikimedia Commons

Pasaron dos a√Īos de la visita de su hermana a Luanda cuando su hermano muere en circunstancias extra√Īas. Ha llegado el momento de Nzinga, qui√©n reclama su lugar como nueva reina. Lo cierto es que aunque estaba a punto de revolucionar las relaciones diplom√°ticas entre los portugueses y el estado de Mbundu, ella lleg√≥ al reinado bajo una gran oposici√≥n de las facciones pol√≠ticas internas del reino.

La raz√≥n se debe a que el reino Mbundu del siglo XVII estaba compuesto por una especie de jerarqu√≠a de titulares pol√≠ticos, cada uno con sus propios seguidores. Despu√©s de la muerte de Ngola Mbandi el t√≠tulo del rey habr√≠a ido normalmente al l√≠der pol√≠tico bajo una combinaci√≥n de la mayor√≠a del n√ļmero de seguidores y de las maniobras pol√≠ticas m√°s h√°biles. Pero Nzinga fue fuerte y lleg√≥ al poder.

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Inicialmente los portugueses tampoco reconocieron a la joven como la reina legítimo del pueblo Mbundu, ellos sospechaban que de alguna manera estaba implicada en la muerte de su hermano y se negaron a honrar su derecho a sucederle. Los portugueses presionaron porque el heredero aparente al trono de Mbundu fuera el hijo de Ngola Mbandi.

Nzinga, reina de Angola. Wikimedia Commons

¬ŅQu√© ocurri√≥? Que Nzinga se vio obligada a recurrir al apoyo de fuera del estado: una banda de guerreros Imbangala que habitaban las fronteras del reino Mbundu y que hab√≠an expresado su hostilidad contra los ej√©rcitos Mbundu y portugu√©s en el pasado. No s√≥lo eso, Nzinga tambi√©n ofreci√≥ asilo a los esclavos que escapaban de los territorios portugueses, eventualmente reclut√°ndolos como mano de obra.

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De hecho, los Imbangala fueron cruciales para aumentar su posición en la política interna. Ellos eran despiadados e infringían temor a todo el mundo, y la reina estaba de su parte. Por ejemplo, así fue como Nzinga los usó para matar al hijo de su hermano, el heredero aparente, en un esfuerzo por asegurar su posición como líder de los Mbundu.

La huida y la leyenda

Nzinga, reina de Angola. Wikimedia Commons

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Sin embargo, los Imbangala acabaron desertando de la propia Nzinga debido a su falta de ascendencia en la tribu. As√≠, en 1629, Nzinga se qued√≥ sin aliados y con el ej√©rcito portugu√©s persigui√©ndola. La mujer huy√≥ al viejo reino Mbundu de Matamba, un lugar seguro que en los √ļltimos a√Īos hab√≠a sido devastado por redadas portuguesas e Imbangalas. En el siglo XVI Matamba hab√≠a florecido bajo el dominio de varias reinas, aunque desde hac√≠a mucho tiempo hab√≠an cedido el poder al padre de Nzinga, Ngola Kiluanji, y m√°s tarde a su hermano.

El desorden después de la muerte de este y las diversas incursiones habían creado un vacío político que Nzinga se apresuró en llenar utilizando su disposición a aceptar a las mujeres gobernantes para reforzar su posición como líder de los Mbundu. Así fue como Nzinga aumentó su riqueza, sus ejércitos y su poder al bloquear el acceso de los portugueses a las rutas de comercio de esclavos y desviar a los esclavos a Matamba. Ella siguió resistiendo a las tropas portuguesas durante décadas y se dice que incluso llegó a vestirse como un hombre para pasar desapercibida y conducir a sus ejércitos en la batalla.

Nzinga, reina de Angola. Wikimedia Commons

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Las historias y leyendas de esta guerrera que se fue haciendo más fuerte y despiadada no acabaron ahí. De hecho, muchas de ellas se extienden fuera de su brillante táctica militar y estrategia política. Sin duda de las más comentadas tienen que ver con el reino que creo a su imagen. Un reino que gobernó con mano de hierro matando despiadadamente a sus amantes.

No s√≥lo eso, cuentan que la reina de Angola viv√≠a con un gran har√©n de hombres. Todos ellos deb√≠an vestir como las mujeres y eran conocidos como los chibados. Esta pl√©yade deb√≠a acudir de cuando en cuando a un peque√Īo torneo organizado por Nzinga.

Nzinga, reina de Angola. Wikimedia Commons

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Ocurr√≠a cuando la reina buscaba placer carnal. Entonces, algunos de ‚Äúsus hombres‚ÄĚ deb√≠an llevar a cabo un combate a muerte. El ganador ten√≠a asegurada una noche con ella, una sola noche en la que pod√≠a hacer el amor por √ļltima vez. A la ma√Īana siguiente los hombres que se hab√≠an acostado con Nzinga eran condenados a muerte, todos mor√≠an de forma violenta.

Su reinado fue largo hasta que a los 74 a√Īos, en 1657, Nzinga entr√≥ en conversaciones para un tratado de paz con los portugueses. Lo hizo despu√©s de haber luchado durante d√©cadas. De esta manera acab√≥ cediendo gran parte de su poder y dedic√≥ sus esfuerzos a la reconstrucci√≥n de una naci√≥n devastada por la guerra.

En 1663 lleg√≥ el momento de su muerte. Los portugueses perd√≠an su oposici√≥n m√°s valiente y comenzaban a acelerar la ocupaci√≥n colonial. Mor√≠a una de las primeras personas que luch√≥ por la libertad de Angola. Una mujer √ļnica, despiadada y, sobre todo, libre.