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La marina española tendrá que ampliar sus muelles para que quepa el submarino que tuvo que ampliar para que no se hundiera

Ilustración de un S80.
Ilustración: Navantia

La historia del S80 Plus es una historia de ampliaciones. En mayo de 2013, la compañía constructora de barcos Navantia advirtió que había un grave problema de diseño con el nuevo submarino de la armada española. Había que ampliarlo para que flotara. Ahora hay que ampliar la base naval que lo acogerá.

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Suena a chiste, pero a veces pasan estas cosas. El S80 Plus es la nueva versión del S80, un submarino de diseño francés que la armada española compró para convertirlo en su nuevo sumergible insignia de alta tecnología. El plan era tenerlo operativo en 2011, pero la crisis económica ralentizó su construcción.

Para más inri, los ingenieros de la compañía que lo estaba construyendo, Navantia, se percataron de que el S80 pesaba demasiado para su tamaño hasta el punto de que sería incapaz de volver a la superficie una vez sumergido. Una asesoría naval estadounidense confirmó el diagnóstico. El S80 pesaba 125 toneladas de más, para hacerlo viable había que ampliar su flotabilidad, y para ello la opción más sencilla era alargar su eslora de 71 a 80,81 metros.

La ampliación requría también elevar su desplazamiento de 2.200 a 3.000 toneladas. El nuevo diseño ha elevado el coste del programa S80 Plus de 2.132 millones de euros a 3.907. Básicamente, los cuatro primeros sumergibles de esta nueva clase costarán el doble de lo previsto.

Submarino S70 de la clase Agosta o Galerna, el precursor del S80 actualmente en servicio.
Foto: Jniemenmaa (CC BY-SA 3.0)
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El cambio ha traído un efecto colateral imprevisto. Las fosas de la Base Naval de Cartagena (muelles de atraque para submarinos) son demasiado pequeñas. Su capacidad máxima era de 78 metros. Para que quepan los nuevos S80 Plus es preciso dragar y alargar las instalaciones. La obra costará 16 millones de euros más. No es una cantidad terrible si la comparamos con el coste del submarino, pero da una idea de los problemas a los que se ha enfrentado el proyecto.

La mayor incógnita de los S80 Plus es que su sistema de propulsión independiente del aire (un sistema que produce hidrógeno a partir de bioetanol) aún está en pleno desarrollo. Las dos firmas responsables de su fabricación tienen un prototipo de 25 kilovatios, pero necesitan uno de 300 para hacerlo viable. Para evitar que el nuevo propulsor retrase aún mas el proyecto, los tres primeros submarinos serán diesel y se actualizaran al nuevo sistema cuando les toque revisión.

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Defensa tiene que lidiar también con el coste de los S80 Plus. En el mercado hay submarinos militares equivalentes fabricados por otros países que cuestan entre 400 y 600 millones de euros. Es casi la mitad de lo que cuesta uno de los nuevos sumergibles españoles. [vía El País]


Actualización: Un portavoz del Ministerio de Defensa dijo al periodista Matthew Bennett que la obra de modificación de los muelles ya estaba presupuestada antes de 2009 (es decir, antes de la modificación del submarino), que no hay ninguna decisión tomada y que es posible que no haya que alagar las fosas porque el submarino no tiene por qué caber completo en el muelle, desmintiendo que exista una relación causa-efecto.

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About the author

Carlos Zahumenszky

Editor en Gizmodo, fotógrafo y guardián de la gran biblioteca de artículos. A veces llevo una espada.

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