Las bacterias que viven en nuestro tracto digestivo sin duda tienen una función esencial en nuestra salud. Pero hay que ser cautelosos ante las compañías que afirman haber descifrado el microbioma digestivo. Hoy un estudio muestra que no hay dos pruebas o análisis que te ofrezcan los mismos resultados.
Científicos del gobierno enviaron muestras de materia fecal estandarizadas a siete compañías diferentes que se ocupan de los análisis de la salud intestinal. Las compañías luego brindaron resultados que variaban, a veces drásticamente, y los análisis de una de las compañías no lograron decidir con certeza si las muestras eran de un microbioma saludable o no. Los hallazgos indican que no hay que confiar demasiado en estos análisis, al menos por ahora.
“Nuestros resultados demuestran que se necesitan estándares para asegurar la validez de los análisis y la confianza del consumidor”, escribieron los autores en el trabajo que se publicó el jueves en Communications Biology.
No hay certezas
El campo de la salud intestinal es muy interesante, pero también es nuevo. Todavía no estamos del todo seguros de cuál es la mezcla saludable de bacterias en nuestro tracto digestivo, y mucho menos sabemos de cómo corregir de manera confiable el microbioma que no está sano (probablemente haya muchas combinaciones diferentes de bacterias que podrían ser “sanas”). Todavía se intenta desenredar ese complejo de interacciones entre las bacterias del microbioma y las diferentes enfermedades.
Esa incertidumbre no impidió que varias compañías entraran en la industria de la venta directa al consumidor. Aunque algunas incluyen la cautela en sus publicidades, otras afirman que sus pruebas y análisis pueden determinar si tu microbioma es saludable, y hasta a veces venden productos que supuestamente restauran la salud del microbioma disfuncional. Muchos científicos ya han pedido que se regule mejor este tipo de pruebas y análisis. Los investigadores del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología, división del Departamento de Comercio de EE.UU., y otras organizaciones, buscan medir la confiabilidad de estos productos de diferentes compañías.
La materia fecal se puede utilizar como marcador del microbioma, pero tiene sus fallas. Hay variabilidad en las muestras (por supuesto, no siempre hacemos la misma caca), de modo que dos muestras de dos días consecutivos pueden tener composiciones bacterianas bastante diferentes. Incluso las bacterias del comienzo de la deposición pueden diferir con respecto a las bacterias que hay al final del proceso. Las compañías también tienen importantes diferencias en la forma en que se recolectan, analizan e interpretan las muestras.
Para eludir esas limitaciones, los científicos del NIST desarrollaron y publicaron material de referencia de la materia fecal humana el año pasado. El material presenta una mezcla consistente de bacterias y subproductos metabólicos que el NIST categorizó. Hay que señalar que no se trata de la regla de oro del microbioma saludable, sino de una línea de base que la ciencia usa para la investigación y el análisis. Aunque la versión final contiene una mezcla de muestras de ocho donantes sanos, el NIST también creó mezclas de donantes individuales.
Para este último estudio los investigadores utilizaron la materia fecal estandarizada de un único donante para probar la precisión de los kits de análisis que venden siete compañías (ninguna aparece por su nombre en el estudio). Y para cada compañía, usaron tres muestras de la misma materia fecal.
Los análisis de las compañías diferían mucho. Una compañía afirmaba que una muestra estaba llena de bacterias clostridium (grupo común de bacterias del microbioma, con algunas que pueden causar enfermedades) en tanto que otras tres no detectaron rastros de esa bacteria en una o más muestras. Otra de las compañías dio análisis contradictorios de la misma materia fecal. Declaró que una de las muestras “no es sana” y que las otras dos “son sanas”. En total, se determinó que la variación entre las compañías era tan amplia como la variación que encontrarías en materia fecal de diferentes donantes.
La variación en los resultados probablemente se deba a la diferencia en los métodos de recolección y análisis de las muestras que usan las compañías, dicen los investigadores. Y sugiere que las pruebas no son confiables para que hoy puedan determinar algo. Esa falta de confiabilidad también puede ser perjudicial.
Hay personas que usan estas pruebas por curiosidad nada más, en tanto que otras personas las usarán para que las guíen en decisiones futuras respecto de su salud. En un comunicado del miércoles la coautora Diane Hoffman, profesora de leyes del cuidado de la salud de la Universidad de Maryland, detalló que encuestó a médicos sobre cómo habían usado estos análisis en sus pacientes. En algunos casos la gente había cambiado por completo su dieta (o la de sus hijos), basándose en los resultados de estos análisis, y muchas veces corrió riesgos. En uno de los casos una de las personas decidió someterse a un trasplante de materia fecal, un tratamiento que todavía está en desarrollo y que busca modificar el microbioma intestinal.
Otros consumidores podrían terminar siendo estafados por compañías inescrupulosas.
“Hay compañías que ofrecen probióticos y suplementos dietarios que según ellos van a corregir tu microbioma”, dijo el coautor del trabajo Scott Jackson, hoy investigador retirado, en respuesta a una pregunta de Gizmodo durante la conferencia de prensa. “Para corregir tu microbioma se supone que ven que algo está mal. Y la mayoría de las veces sucede que lo que no está bien en tu microbioma es justamente lo que tiene el producto que ellos te quieren vender”.
¿Deberías usar estas pruebas o análisis?
Ha habido avances importantes en el estudio del microbioma intestinal. Y en el futuro es posible que los médicos puedan ofrecer tratamientos e intervenciones que puedan ayudar a mejorar la salud intestinal de muchas personas. Pero ese potencial dependerá de que la ciencia y las compañías desarrollen estándares consistentes para el análisis y la investigación, según los autores de este trabajo.
Por ahora, estas pruebas y análisis de la salud de tu microbioma todavía no llegaron allí, y así como sucede con las pruebas genéticas caseras, probablemente la persona promedio deba mantenerse lejos de cualquier persona o cosa que afirme que lo sabe todo con respecto al microbioma intestinal.