Las montañas parecen estructuras permanentes, capaces de mantenerse prácticamente inalteradas durante miles de años. Sin embargo, una nueva medición realizada en Francia demuestra que incluso las cumbres más conocidas pueden experimentar cambios sorprendentes en períodos relativamente cortos.
El Mont Blanc, considerado la montaña más alta de los Alpes y de Europa occidental, acaba de registrar una altitud de 4.807,47 metros, lo que representa un aumento de 1,88 metros respecto a la medición publicada en 2023.
Los resultados fueron presentados el 14 de octubre de 2026 en Saint-Gervais-Mont-Blanc por especialistas en topografía de la región francesa de Alta Saboya.
Aunque pueda parecer que la montaña está creciendo, la explicación científica es muy diferente.
Por qué el Mont Blanc creció casi dos metros en tres años
El cambio de altura no significa que la estructura rocosa de la montaña se haya elevado casi dos metros.
La explicación se encuentra en la enorme capa de nieve y hielo que cubre su cima. Su espesor cambia constantemente debido a factores como las precipitaciones, el viento, las temperaturas y la redistribución de nieve.
Cuando se acumula más material sobre la cumbre, la altitud medida aumenta. Cuando esa cobertura disminuye, la altura registrada puede reducirse.
Por eso, los especialistas consideran que la superficie del Mont Blanc se encuentra en permanente transformación.
Avec 4807,47 mètres, le Mont-Blanc a encore grandi. En trois ans, il a pris deux mètres.
Comment est-ce possible avec le réchauffement climatique ? Explications ⤵️ pic.twitter.com/NI8kgYuEFV
— FRANCE 24 Français (@France24_fr) October 14, 2026
La montaña llegó a superar los 4.810 metros
Las mediciones históricas muestran que la altitud del Mont Blanc ha cambiado considerablemente durante las últimas décadas. En 2007, los especialistas registraron una altura de 4.810,90 metros, uno de los valores más elevados de las campañas modernas.
Posteriormente, las mediciones reflejaron una tendencia descendente.
En 2021, la cima alcanzaba 4.807,81 metros, mientras que en 2023 descendió hasta 4.805,59 metros. Sin embargo, los nuevos datos también revelan un detalle importante: en 2024 la montaña alcanzó 4.808,51 metros y en 2025 llegó a 4.808,76 metros.
Esto significa que, aunque la cima está casi dos metros más alta que en 2023, en realidad perdió 1,29 metros durante el último año.
Cómo midieron los científicos la nueva altura del Mont Blanc
La campaña científica se realizó en septiembre de 2026 y contó con la participación de especialistas en topografía, investigadores y guías de montaña. Para obtener resultados precisos, utilizaron sistemas de posicionamiento satelital, fotografías tomadas con drones y técnicas de radar capaces de estudiar la estructura de la cobertura helada.
Estas herramientas permitieron elaborar modelos tridimensionales de la cima y analizar cómo cambia su superficie con el tiempo.
Las campañas forman parte de un programa de seguimiento desarrollado desde 2001.
Mont Blanc : le sommet a encore grandi à 4807,47 mètres, près de 2 mètres de plus qu'en 2023 pic.twitter.com/QV9mP3kEL3
— Wil (@wil75) October 15, 2026
¿El cambio de altura tiene relación con el calentamiento global?
Aunque el aumento o disminución de la nieve puede estar relacionado con las condiciones meteorológicas, los investigadores advierten que una medición aislada no permite determinar los efectos del cambio climático. La cumbre del Mont Blanc permanece sometida a temperaturas extremadamente bajas, mientras que otras zonas del macizo alpino experimentan un retroceso importante de sus glaciares.
Por eso, los especialistas consideran fundamental continuar recopilando información durante períodos prolongados.
El nuevo registro demuestra que la altura de una montaña no siempre es una cifra fija y que incluso los paisajes aparentemente más estables experimentan transformaciones constantes.