Han pasado más de cincuenta años desde que los ojos humanos contemplaron la Luna a escasos metros de su superficie. Ahora, la NASA prepara el regreso con Artemis 2, una misión que orbitará el satélite en 2026. Para lograrlo, inauguró una sala de control que será el cerebro técnico de la misión.
Una sala para vigilar cada latido de Orión

La Mission Evaluation Room (MER), recién estrenada en el Centro Espacial Johnson, está diseñada para monitorizar los sistemas de la nave Orión en tiempo real. Durante los diez días de Artemis 2, ingenieros y especialistas confrontarán cada dato con miles de simulaciones previas. Ante cualquier anomalía, la sala tendrá la última palabra técnica para orientar al director de vuelo.
“Los equipos de operaciones vuelan la nave, pero el MER provee el soporte técnico esencial en los momentos críticos”, resumió Trey Perryman, responsable de integración de sistemas. El espacio, con sus 24 consolas, permanecerá encendido las 24 horas, una guardia constante que simboliza la dimensión del desafío.
Artemis 2: el primer paso del regreso

Programada entre febrero y abril de 2026, la misión llevará a cuatro astronautas —Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen— a un vuelo más allá de la órbita baja terrestre, algo que no ocurre desde el Apolo 17 en 1972. El cohete Space Launch System (SLS) impulsará la nave Orión en esta prueba general antes del alunizaje.
Artemis 2 no descenderá en la superficie lunar, pero su éxito abrirá la puerta a Artemis 3. Allí, por primera vez, la NASA planea asociarse con SpaceX: el Starship, aún en desarrollo, será la nave encargada de llevar a los astronautas hasta el regolito lunar.
Un ensayo para el futuro
El valor de esta misión no se mide solo en kilómetros recorridos. La información que se recopile sobre la resistencia de Orión, los sistemas de soporte vital y la interacción de los astronautas en órbita lunar será decisiva para el próximo gran salto: volver a pisar la superficie de la Luna. Medio siglo después, la historia comienza de nuevo, y esta sala de control será testigo de la nueva era lunar.