El 12 de agosto de 2026, la sombra de la Luna cruzó parte del planeta y dejó a zonas de España, Islandia, Groenlandia y Rusia durante unos instantes bajo un eclipse total de Sol. La NASA había seguido el fenómeno prácticamente minuto a minuto. Apenas un día después ocurrió algo extraordinariamente parecido en otro planeta.
El 13 de agosto, sobre la superficie de Marte, Fobos pasó directamente frente al Sol. Y allí había una cámara esperando.
El rover Perseverance fotografió el tránsito durante su sol 1948 utilizando la cámara izquierda del sistema Mastcam-Z. Uno de los fotogramas fue obtenido exactamente a las 10:13:51, hora solar media local marciana, y terminó elegido por votación pública como imagen de la semana de la misión.
La escena muestra al Sol como un disco brillante mientras una enorme silueta negra e irregular parece darle un mordisco. Esa sombra es Fobos, la mayor de las dos pequeñas lunas de Marte.
Desde Marte los eclipses son completamente distintos a los que vemos en la Tierra
Fobos no se parece demasiado a nuestra Luna. Tiene apenas unos 27 kilómetros en su dimensión mayor, posee una forma irregular parecida a una patata y gira increíblemente cerca de Marte. Por eso, pese a su reducido tamaño, desde la superficie marciana puede verse lo suficientemente grande como para atravesar una parte considerable del disco solar. Pero existe una diferencia espectacular con lo ocurrido en España.
Nuestra Luna tiene, por una coincidencia de tamaños y distancias, aproximadamente el diámetro aparente necesario para ocultar completamente el Sol durante determinados alineamientos. Fobos es demasiado pequeño para conseguirlo.
Por eso lo observado por Perseverance es, técnicamente, un tránsito de Fobos delante del Sol, aunque estos eventos suelen describirse también de forma informal como eclipses solares marcianos. El resultado nunca alcanza la totalidad terrestre: el contorno irregular de Fobos atraviesa rápidamente la superficie luminosa del Sol antes de desaparecer por el otro lado.
Además, sucede deprisa. Fobos se mueve alrededor de Marte tan rápidamente que cruza el cielo marciano varias veces cada día.
Perseverance no fotografía estos eclipses solamente porque sean espectaculares

La NASA lleva más de dos décadas observando estos tránsitos desde Marte. Spirit y Opportunity realizaron las primeras observaciones en 2004. Curiosity consiguió grabarlos posteriormente y Perseverance llevó las mediciones a otro nivel: en 2022 obtuvo la observación de un eclipse de Fobos con mayor aumento y frecuencia de imágenes conseguida hasta entonces desde la superficie marciana.
Detrás de esas imágenes hay una razón científica importante. Cada tránsito permite determinar con enorme precisión dónde debería encontrarse Fobos en un momento concreto. Comparando observaciones separadas durante años, los científicos pueden detectar pequeñísimos cambios en su órbita. Y Fobos está cambiando.
La pequeña luna se aproxima lentamente a Marte debido a las interacciones de marea. Ese movimiento también proporciona información sobre cómo responde el interior marciano a la gravedad del satélite, ayudando a estudiar propiedades de la corteza y el manto de Marte.
Su destino final es bastante dramático. Dentro de decenas de millones de años, Fobos se acercará tanto que probablemente impactará contra Marte o será despedazado por las fuerzas de marea, pudiendo generar temporalmente un anillo de fragmentos alrededor del planeta.
La imagen del 13 de agosto añade ahora otro punto a ese larguísimo seguimiento.
Pero también dejó una coincidencia difícil de superar: el 12 de agosto la humanidad contempló cómo la Luna ocultaba el Sol desde la Tierra. Solo 24 horas después, uno de nuestros robots levantó la mirada desde otro planeta y vio a Fobos hacer prácticamente lo mismo sobre Marte.