El 6 de diciembre de 2020 la sonda Hayabusa2 de Japón dejó caer muestras del asteroide Ryugu en una zona no habitada de Australia, antes de dar inicio a su segundo viaje hacia una roca espacial más pequeña. Pero esa misión extendida está en riesgo porque la sonda ya debería haber dejado de funcionar, y aún así sigue volando.
Basándose en el artículo de The Japan Times Jiji informó que el último motor de iones que quedaba falló, y eso puso en riesgo su capacidad para llegar al asteroide 1998 KY26 en 2031. Para ayudar a Hayabusa2 a alcanzar su segundo objetivo los ingenieros de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) intentará usar partes de otros dos motores de iones de la nave, que habían fallado antes.
Es la misma técnica que se usó durante la primera misión Hayabusa, que en 2010 nos brindó muestras de polvo del asteroide Itokawa.
Encuentro con el asteroide
Hayabusa2 ya había cumplido con un largo viaje. La sonda se lanzó en diciembre de 2014 para recoger muestras del asteroide Ryugu. Tras llegar al asteroide en junio de 2019 Hayabusa2 tomó una muestra de debajo de la superficie del asteroide disparando un impactador que creó un cráter artificial.
Tras dejar caer las muestras en la Tierra, la JAXA anunció que se extendería la misión de Hayabusa2 para llegar a un segundo objetivo. El asteroide 1998 KY26 es un objeto pequeño cercano a la Tierra que se cree contiene aproximadamente 4 millones de litros de agua.
Pero ahora que le faltan pocos años para llegar a su nueva meta, a Hayabusa2 le está resultando difícil.
Cambio de motores
La sonda utiliza cuatro motores de iones llamados A, B, C, y D. Cada motor está equipado con una fuente de iones y un neutralizador que funcionan de manera simultánea para brindar energía a la nave.
Los motores A, C y D ya fallaron a lo largo de los años. El motor B se preservó durante el viaje al asteroide Ryugu para poder utilizarlo durante la misión extendida. Pero este último motor que funcionaba falló a mediados de agosto, aunque luego al analizar la situación vieron que falló la fuente de iones pero que el neutralizador seguía funcionando, según The Japan Times.
Aunque los motores C y D perdieron sus neutralizadores, sus fuentes de iones siguen siendo funcionales y por eso los ingenieros de la JAXA van a intentar una modificación en los circuitos para que el neutralizador del motor B, que sigue funcionando, opere con la fuente de iones del motor D, también funcional.
Las cosas en este momento tal vez no se vean bien para la sonda Hayabusa2, pero lo que aprendieron con su antecesora podría salvarla. Durante su viaje al asteroide Itokawa y de regreso varios de los neutralizadores y fuentes de iones habían fallado y ahora los ingenieros usarán la misma técnica para crear un motor híbrido que ayude a la sonda a brindarnos muestras aquí en la Tierra.