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La temporada de huracanes 2025 deja un dato histórico: tres ciclones alcanzaron categoría 5 en el Atlántico

La NOAA confirmó que la temporada de huracanes del Atlántico 2025 fue especialmente intensa: registró tres ciclones de categoría 5, una cifra solo superada por la temporada de 2005. Aunque ninguno tocó directamente Estados Unidos, hubo daños en varios países del Caribe, víctimas y un comportamiento climático que vuelve a encender las alarmas científicas.

La temporada de huracanes del Atlántico 2025 ya es historia, y lo hace dejando titulares poderosos. La NOAA confirmó que fue un año de actividad cercana al promedio en número total de tormentas, pero extraordinario en potencia: el océano produjo tres huracanes categoría 5, la segunda cifra más alta jamás registrada. Un escenario que combina contrastes, récords climáticos y una advertencia directa sobre la intensidad creciente de los fenómenos extremos.

Una temporada intensa y atípica

Según la NOAA, durante 2025 se formaron 13 sistemas con nombre, de los cuales cinco alcanzaron fuerza de huracán y cuatro se convirtieron en huracanes mayores. Hasta aquí, una temporada «media». Sin embargo, lo excepcional llegó con la intensidad: tres de estas tormentas alcanzaron categoría 5, algo que no ocurría desde 2005, el año de Katrina, Rita y Wilma.

Pese a ello, por primera vez en una década ningún huracán impactó directamente en Estados Unidos, un respiro que no evitó efectos colaterales: oleaje destructivo en la costa este, daños en el Caribe y pérdidas humanas.

Melissa, Erin y Humberto: los gigantes del Atlántico

El huracán Melissa fue el más devastador, con al menos 106 muertos y vientos que superaron los 290 km/h. Los científicos estiman que el cambio climático intensificó tanto su velocidad de viento como la lluvia asociada. Fue el huracán más fuerte registrado en golpear Jamaica.

Meses antes, Erin marcó el primer gran hito del año tras pasar de tormenta a categoría 5 en un periodo muy corto, generando fuerte oleaje y corrientes de resaca a lo largo de la costa atlántica. Humberto, por su parte, alcanzó categoría 5 a finales de septiembre, cerrando un ciclo de tormentas que alternó calma y explosiones de actividad.

Cambio climático y riesgo creciente

Los datos de 2025 refuerzan una tendencia preocupante: menos tormentas, pero más potentes e impredecibles. Las intensificaciones rápidas se repiten con mayor frecuencia, dificultando la preparación de las comunidades vulnerables.

Los expertos lo interpretan como una señal más de un océano más cálido, capaz de alimentar ciclones cada vez más extremos. Y aunque este año Estados Unidos esquivó el impacto directo, el balance general sirve como recordatorio: el Atlántico está cambiando y no siempre habrá tanta suerte.

Fuente: Meteored.

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