Bajo las serenas aguas del Pacífico Sur, lo que parecía un lugar apacible y remoto se ha transformado en el centro de una intriga geológica. Nuevos indicios de volcanes submarinos sorprendentemente jóvenes están cambiando la forma en que entendemos la evolución de las islas del Pacífico. A continuación, te revelamos lo que los investigadores han descubierto —y por qué no pueden apartar la vista de esta región.
Un hallazgo inesperado sacude la tranquilidad del Pacífico Sur

Durante una reciente expedición científica a las profundidades del océano cerca de las Islas Cook, se confirmaron las sospechas de que algo inusual se escondía bajo las olas: una serie de volcanes submarinos, algunos sorprendentemente jóvenes, que habían pasado desapercibidos hasta ahora. Estos descubrimientos surgieron tras años de análisis e indicios previos que apuntaban a una actividad volcánica en la región.
La investigación fue codirigida por la Autoridad de Minerales del Lecho Marino (SBMA), cuyos representantes explicaron que, aunque antes no se habían detectado señales claras de actividad, nunca se había estudiado el lecho marino de forma tan detallada. La confirmación de estas formaciones ha generado nuevas preguntas, especialmente por su relativa juventud en comparación con el resto de la geología del archipiélago.
El secreto geológico detrás del nacimiento de las Islas Cook

Las Islas Cook —un archipiélago de 15 islas entre la Polinesia Francesa y Samoa Americana— deben su origen a un punto caliente, una zona del manto terrestre donde el magma asciende rompiendo la corteza y formando volcanes. Este proceso, similar al que formó Hawái, explica por qué las islas se alinean de forma tan peculiar.
La mayoría de las formaciones volcánicas de esta región tienen una antigüedad de millones de años. Sin embargo, Rarotonga y Aitutaki muestran una mezcla de materiales antiguos y recientes, lo que ha despertado especial interés. Ahora, con el descubrimiento de nuevos volcanes jóvenes, se refuerza la hipótesis de que el punto caliente aún podría estar activo o haber dejado huellas más recientes de lo esperado.
Una expedición revela un paisaje submarino oculto

Fue en 2024 cuando los primeros indicios firmes aparecieron: rocas volcánicas de apenas 670.000 años fueron halladas cerca del volcán submarino Tama, a unos 60 kilómetros de Rarotonga. Este hallazgo encendió la teoría de que podría haber más volcanes aún no identificados en la misma zona.
Para comprobarlo, se lanzó la expedición ARTEX 2025, cuyo objetivo fue mapear el fondo oceánico al sureste de Rarotonga. El resultado fue la detección de varias estructuras adicionales, incluida una montaña submarina de un kilómetro de altura bautizada como “Pepe”. Aunque estos volcanes están inactivos, su existencia abre una nueva ventana para comprender los procesos geológicos activos en el Pacífico.
¿Qué sigue ahora? El misterio continúa bajo las olas
El descubrimiento ha encendido las alarmas en la comunidad científica, no por peligro inmediato, sino por el valor informativo que representan estas estructuras. El equipo planea regresar para recolectar muestras y confirmar la edad exacta de las rocas, así como entender mejor los procesos que aún modelan el fondo del océano.
Gracias al nuevo mapa batimétrico elaborado durante la expedición, los futuros estudios podrán centrarse en las zonas más prometedoras. Este rincón del Pacífico Sur, aparentemente tranquilo, podría estar revelando apenas la primera pista de una historia mucho más profunda.