Image: A la izquierda, una imagen de microscopio electrónico de una partícula de oro hecha por el virus M13, con una impresión artística (derecha) (Haberer Lab)

Hasta ahora, las bacterias y los virus podían “mutar” en criaturas de lo más productivas. Sus usos se podían aprovechar para construir materiales, oxígeno, antibióticos o combustibles. Ahora, y tras el trabajo de un equipo de la Universidad de California, pueden fabricar partículas de oro.

Tal y como explican los investigadores, han encontrado una forma de usar virus para construir nanopartículas de oro, las cuales luego pueden usarse para purificar agua y, finalmente, ayudar a reducir el coste y tiempo necesarios para producir componentes electrónicos.

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¿Cómo? El virus en cuestión es un bacteriófago conocido como M13, uno que ha sido el foco de estudios similares durante años gracias a su flexibilidad y facilidad de manipulación genética. A menudo se utiliza para mantener las matrices de nanocables en su lugar, lo que permite obtener células solares más eficientes, baterías de litio-aire y dispositivos piezoeléctricos.

No sólo eso. En el pasado, M13 se ha editado genéticamente para que se una a los iones de oro, una habilidad que los científicos aprovecharon para crear nanocables de oro largos y más delgados. Con el nuevo trabajo, los investigadores querían cambiar la forma del virus para crear otras nanoestructuras de oro.

Image: Representación de M13 (Wikimedia Commons)

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Primero convencieron al virus para que adoptara forma de esferoide al exponerlo al agua y al cloroformo. Luego, agregaron una solución de iones de oro y los virus se pusieron a trabajar en la construcción de esferas. El resultado final fueron unas pequeñas partículas de oro con decenas de nanómetros de ancho, todos puntiagudos y huecos. El equipo también usó la técnica para ensamblar nanocables de hasta un micrómetro de longitud. Según Elaine Haberer, autora principal del estudio:

La naturaleza ha estado ensamblando nanoestructuras complejas y altamente organizadas durante milenios con precisión y especificidad muy superiores a los enfoques tecnológicos más avanzados. Al comprender y aprovechar estas capacidades, esta extraordinaria precisión a nanoescala se puede utilizar para adaptar y construir materiales altamente avanzados con un rendimiento previamente inalcanzable.

Alucinante, ya que estas partículas de oro podrían usarse como fotocatalizadores para limpiar las aguas residuales. [NewAtlas]