Durante la medianoche del jueves, 7 de septiembre, uno de los sismos más fuertes jamás registrados en México sacudió al país, con una magnitud 8.2. El terremoto dejó edificios, casas y negocios destruidos, además de docenas de fallecidos.
El terremoto sorprendió a los mexicanos durante la noche, afectando con mayor severidad los estados de Oaxaca y Chiapas, regiones en las que un gran número de edificaciones colapsaron y calles fueron destruidas. Este terremoto ya es considerado el segundo más fuerte en la historia de México.
Hospitales, hoteles y casas fueron destruidos casi por completo. Actualmente, las autoridades nacionales están atendiendo a los damnificados y controlando los daños de las zonas.
La devastación ocasionada por el terremoto ha quedado documentada en imágenes y vídeos. [vía Univisión / Associated Press]