Saltar al contenido
Ciencia

Los dientes fósiles que revelan un clima desconocido en la era de los dinosaurios

Un equipo internacional de científicos ha encontrado en los dientes fosilizados de dinosaurios una ventana inédita al pasado. A través de un innovador análisis isotópico, han logrado reconstruir la atmósfera y la actividad vegetal de hace millones de años, replanteando la comprensión del clima en la Era Mesozoica.
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (0)

La paleoclimatología siempre ha dependido de registros indirectos para descifrar la historia atmosférica de la Tierra. Pero un nuevo hallazgo promete cambiar el panorama: los dientes fosilizados de dinosaurios se revelan como cápsulas del tiempo capaces de ofrecer datos precisos sobre los gases, la vegetación y el clima que dominaron nuestro planeta hace más de 100 millones de años.

Una cápsula del tiempo escondida en el esmalte dental

Los dientes fósiles que revelan un clima desconocido en la era de los dinosaurios
© Unsplash –
EESOFUFFZICH.

Investigadores de las universidades de Göttingen, Mainz y Bochum han desarrollado una técnica pionera para estudiar el clima prehistórico a partir de dientes fósiles. Estos restos permiten identificar las proporciones de los tres isótopos naturales de oxígeno presentes en el esmalte dental, reflejando la composición del aire respirado por los dinosaurios y la actividad fotosintética de la vegetación de la época.

Hasta ahora, la reconstrucción climática se basaba en carbonatos del suelo o proxies marinos. Con este método, por primera vez se obtiene una lectura directa de las condiciones atmosféricas experimentadas por vertebrados terrestres, reduciendo la incertidumbre que han dejado otros indicadores.

CO₂ desbordado y vegetación más activa que nunca

Los dientes fósiles que revelan un clima desconocido en la era de los dinosaurios
© Unsplash – James Lee.

El análisis reveló que, durante el Jurásico tardío, la atmósfera contenía cuatro veces más dióxido de carbono que en la era preindustrial, mientras que en el Cretácico tardío alcanzaba el triple. Esta concentración elevadísima de CO₂ impulsó una fotosíntesis mucho más activa, duplicando la productividad vegetal respecto a los niveles actuales.

Los dientes fósiles muestran así un paisaje dominado por temperaturas elevadas y una vegetación exuberante, capaz de transformar la energía solar en biomasa a un ritmo sin precedentes.

Erupciones volcánicas y picos de gases extremos

La investigación detectó anomalías isotópicas en dientes de especies como Tyrannosaurus rex y Kaatedocus siberi, indicio de picos repentinos de CO₂ posiblemente asociados a eventos volcánicos masivos, como las erupciones de Deccan Traps en la India. Estos episodios habrían alterado drásticamente la atmósfera, contribuyendo a transformaciones ecológicas y grandes extinciones al final del Cretácico.

Este avance metodológico redefine cómo estudiamos el clima prehistórico: a partir de dientes fosilizados, los científicos pueden ahora reconstruir la atmósfera terrestre con una precisión inédita, acercándose un paso más a desentrañar los misterios del pasado profundo de nuestro planeta.

Compartir esta historia

Artículos relacionados