Todos hemos experimentado ese momento en el que envíamos nuestro curriculum junto a una carta de presentación al anuncio de empleo de turno y, salvo por el mensaje autogenerado de “gracias por aplicar”, nunca más volvemos a saber de esa oferta.

Reciben millones de curriculums, no te lo tomes como algo personal, te dicen tus amigos. Es cierto, probablemente reciben millones de aplicaciones, y por eso hay tantos artículos sobre cómo escribir cartas de presentación correctamente. Este, sin embargo, vesa sobre algo mas básico. A continuación os damos una lista de errores muy comunes y muy fáciles de pasar por alto que pueden acabar con nuestro curriculum en la pila de descartes antes incluso de que lo hayan leído. Para recopilar esos errores hemos hablado con docenas de ejecutivos de recursos humanos en áreas como tecnología, medios de comunicación, publicidad o enseñanza. Estos son los peores errores que puedes cometer:

Tener faltas de ortografía (sobre todo si el trabajo implica escribir)

Comprueba la ortografía, pasa el corrector. Lee la carta en voz alta. Te sorprenderás de la cantidad de faltas que pueden colarse. Para algunos puestos, una sola errata es suficiente para el gracias pero no gracias, explica la presidenta de la Fundación Harnisch Ruth Ann Harnisch.

Usar arcaísmos o tics sexistas como “estimado señor”

Estamos en 2017. Te sugiero que reconsideres la idea de escribir estimado señor o señora. Las probabilidades de que la persona que valore tu candidatura sea mujer son altas, y también es posible que esa persona no se sienta identificada con ninguno de los dos géneros.

A quien corresponda o A la atención del equipo de Recursos Humanos suelen ser mejores opciones. Si sabes el nombre y apellidos del destiunatario, úsalos.

Usar saludos demasiado coloquiales

Ni muy formal, ni demasiado coloquial. Usar “Hey” o “Qué tal” es como presentarse a la entrevista en chandal sucio. Esto no es Tinder.

No saludar de ninguna forma

Tu carta no le lee un robot (todavía). La lee un ser humano. Aprovecha cualquier oportunidad para dirigirte a ese ser humano como tal. Nadie quiere leer una carta que parece un formulario proforma que no se dirige a nadie es aburrida.

No mencionar el nombre de la compañía

Personalizar la carta es esencial. Si sabes el nombre de la compañía, úsalo. Nisha Chittal, editor de Racked explica: Las casrtas genéricas que mencionan “el puesto” y que parecen copiadas y pegadas más de 1.000 veces son un descarte inmediato”. Parecer completamente desinteresado en el puesto no te va a ayudar a conseguirlo.

Mencionar el nombre de otra compañía

Sin comentarios.

No mostrar entusiasmo en el puesto

Tu carta es lo primero que los empleadores saben sobre ti. Tampoco es cosa que parezca que necesitas el trabajo desesperadamente, pero que no parezca que te da completamente igual. Quieres ese puesto. Mostrar alguna expresión de entusiasmo es positivo.

No adaptar tu experiencia al puesto

Si vas a presentarte a un puesto de editor y toda tu experiencia es en marketing, tienes que explicar por qué esa experiencia te cualifica como editor. De lo contrario es un “no”, explica Adrian Granzella Larsen, Editor en The Muse. La carta de presentación es el lugar dónde hacerlo.

Asumir algo erróneo sobre la compañía

Haz tu trabajo de detective sobre la compañía, pero cuidado con lo que escribes sobre ella, sobre todo si no es muy positivo y no estás cien por cien seguro de que sea cierto. Cosas del tipo: se que ha sido un año duro para su compañía y que han pasado por una reestructuración.

Hablar de tu anterior empleador

Esto aplica también a entrevistas. No menciones tu empleo o empleador actual o pasado, y mucho menos lo critiques. Las empresas quieren personas positivas en sus equipos.

Escribir mal el nombre de la compañía

Sabemos que estás aplicando a todo lo que se mueve, pero enviar la carta a la atención del equipo de Frod en vez de Ford es garantía inmediata de que pasen al siguiente candidato.

Escribir mal el nombre de la persona que leerá la carta

Si no estás seguro al cien por cien de que la persona que leerá la carta se llama así, mejor no lo pongas y cambia a un A quién corresponda.

Dar la sensación de que no vas a durar en el puesto

Cualquier expresión del tipo este puesto será un buen trampolín para mi o este es un paso intermedio en mi carrera es una muy mala idea (aunque sea cierto). No des la sensación de que el puesto no te interesa a largo plazo.