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Tecnología

Los robots domésticos ya no solo ven: ahora pueden tocar, regar, recoger fruta y mover objetos

MOVA presentó en IFA 2026 una nueva generación de robots capaces de interactuar físicamente con su entorno. Entre las novedades aparecen aspiradores con sensores táctiles, cortacéspedes con brazos intercambiables, sistemas de comunicación submarina y una mano robótica capaz de ajustar automáticamente la fuerza con la que agarra cada objeto.
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Durante años, los robots domésticos se concentraron principalmente en detectar obstáculos y evitarlos. Cámaras, sensores láser y sistemas LiDAR les permitieron construir mapas y moverse de manera autónoma por una casa o un jardín. Ahora, MOVA quiere dar el siguiente paso: que esas máquinas también puedan tocar, manipular y modificar físicamente su entorno.

La compañía china presentó en IFA 2026, celebrada en Berlín, 22 lanzamientos globales y 15 tecnologías, entre las que destacan nuevos sistemas para robots aspiradores, cortacéspedes y dispositivos destinados al mantenimiento de piscinas.

Robots aspiradores que pueden “sentir”

Una de las tecnologías más llamativas es TactiPercept, desarrollada para complementar las cámaras y sensores de navegación de los robots aspiradores.

El sistema incorpora 128 sensores de presión debajo de una estructura flexible capaz de detectar cuándo y con qué intensidad el robot toca una pared, un mueble u otro objeto. Con esa información puede modificar inmediatamente su comportamiento, por ejemplo reduciendo la velocidad, manteniendo un contacto controlado mientras limpia un borde o intentando liberarse si queda atascado.

La diferencia es importante: el robot ya no depende exclusivamente de “ver” el obstáculo antes de alcanzarlo, sino que obtiene información física después del contacto.

MOVA también mostró AquaSonar, una tecnología de comunicación ultrasónica destinada a robots limpiapiscinas. Debido a que las comunicaciones inalámbricas convencionales funcionan peor bajo el agua, el sistema utiliza señales acústicas para mantener la conexión sin depender exclusivamente de una boya o dispositivo externo.

Un robot jardinero que recoge fruta y riega

El salto más espectacular aparece en el jardín.

MOVA presentó AstraX, un concepto de robot cortacésped equipado con un brazo multifuncional y herramientas intercambiables. Gracias a sistemas de visión artificial, puede detectar obstáculos situados delante de él y apartarlos antes de continuar cortando el césped.

Pero su brazo puede hacer bastante más.

Una pinza de dos dedos permite recoger objetos y fruta situada a baja altura, mientras que otro accesorio incorpora una boquilla capaz de regar determinadas zonas del jardín en momentos programados. MOVA lo presenta como una evolución del robot cortacésped tradicional hacia una máquina capaz de realizar múltiples tareas exteriores.

La compañía también mostró nuevas versiones de UltraTrim, destinadas a resolver uno de los grandes problemas de los cortacéspedes autónomos: llegar hasta los bordes de paredes, vallas y canteros sin dejar franjas de césped sin cortar.

Una mano robótica con fuerza adaptable

Otra de las demostraciones fue Knot 80, un sistema experimental inspirado en el brazo y la mano humanos.

Cuenta con 15 articulaciones y 11 grados de libertad, además de percepción tridimensional mediante luz estructurada. El sistema analiza la posición, orientación y características de un objeto antes de decidir cómo agarrarlo.

Su fuerza de agarre puede ajustarse automáticamente entre 25 y 50 newtons, permitiendo manipular objetos diferentes sin aplicar siempre la misma presión. MOVA plantea esta tecnología como una base para futuros robots capaces de recoger, mover y organizar objetos dentro del hogar.

Sin embargo, varias de estas novedades —especialmente AstraX y Knot 80— deben entenderse todavía como demostraciones y conceptos tecnológicos, no necesariamente como productos que vayan a llegar de inmediato a las tiendas.

IFA 2026 muestra así hacia dónde parece dirigirse la robótica doméstica: máquinas que ya no se limitan a recorrer nuestro entorno sin chocarse, sino que empiezan a tocarlo, moverlo y trabajar físicamente sobre él.

Fuente: Xataka.

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